El embajador de la República de Panamá en la República de Filipinas, Roberto Vallarino, entregó a las autoridades de ese país asiático un embarque con 8,000 unidades de aparatos purificadores de agua, como parte de la donación que por $200,000 hiciera el Gobierno Nacional a los damnificados por el tifón que el mes pasado asoló gran parte del territorio filipino.

El equipo fue recibido por Albert del Rosario, secretario del Departamento de Asuntos Exteriores de la cancillería filipina, quien agradeció la asistencia humanitaria enviada por el presidente Ricardo Martinelli. Las autoridades filipinas informaron al embajador Vallarino que los purificadores de agua serán empleados en las comunidades de Capiz y Antique, en la región de Visayas, fuertemente afectadas por el paso del tifón Haiyán.

“Ésta es exactamente una de las necesidades más apremiantes en estos momentos para los habitantes de esas comunidades”, explicó del Rosario. En el acto de entrega de la donación estuvieron presentes Gina Jamoralin, directora ejecutiva de la Oficina de Asuntos Americanos de la cancillería filipina, y el jefe de Protocolo, Wilfredo Cuyugan.

A raíz del paso del devastador tifón, el ministro de Relaciones Exteriores, Fernando Núñez Fábrega, manifestó su solidaridad con las víctimas del fenómeno natural que arrasó gran parte la infraestructura, edificios y viviendas.

«La ayuda humanitaria que se está enviando permitirá aliviar, en alguna medida, la falta de agua en la zona devastada. Estamos conscientes de que se han desplomado carreteras y puentes lo que dificulta las labores de rescate, por eso es que estamos enviando equipo especializado que puede ser transportado por vía aérea para socorrer a los damnificados», indicó en esa ocasión el canciller Núñez Fábrega.