Contrariamente a lo sugerido por las recientes revelaciones de “Panama papers”, el país está comprometido en la lucha contra el fraude fiscal y el blanqueo de dinero, dijo su ministra de Relaciones Exteriores.

Por ISABEL DE SAINT MALO DE ALVARADO
Publicado por el periódico Le Monde el 15 de abril de 2016.
El escándalo, injustamente conocido como “Panama papers” irrumpió en la escena internacional el 3 de abril,  poniendo los proyectores en los meandros de la codicia de los ricos de este mundo. Esta fuga de documentos, relativos a las sociedades “offshore” con vínculos con los ricos y famosos, sacudió al mundo con las revelaciones que muestra hasta qué punto algunos pueden ir con el fin de ocultar sus riquezas.
Como los documentos publicados hasta la fecha lo han demostrado, la evasión fiscal es un problema global de la que ninguna nación puede escapar, ni siquiera Francia. Es por ello que Panamá considera que sólo un enfoque basado en la cooperación y la diplomacia puede establecer una transparencia jurídica y financiera a nivel mundial.
Esto no quiere decir que cada país no debe desempeñar su papel. Todas las naciones – incluyendo Panamá – pueden y deben fortalecer su sistema financiero para reducir al mínimo el riesgo de desviación. Pero cuando se trata de abordar los problemas sistémicos de la evasión fiscal, que priva a los contribuyentes de $ 200 mil millones de dólares anuales, el unilateralismo no es, evidentemente, la solución correcta.
Los 11 millones de documentos contenidos en la fuga muestran que la mayoría de las sociedades creadas por el bufete de abogados de Panamá, Mossack&Fonseca se basan realmente en otros países. Panamá ocupa un mejor lugar, en la última edición del ranking anual elaborado por la ONG Tax Justice Network, que muchos países, entre ellos algunos miembros de la OCDE, con respecto a la transparencia financiera.
Esa es la razón por la cual la diplomacia y la comunicación son esenciales en esta etapa, no amenazas y sanciones. Con este fin, el Gobierno de Panamá ha abierto un diálogo productivo con las autoridades francesas, incluyendo al presidente Hollande para discutir las medidas concretas que deben adoptarse con el fin de garantizar una mejor cooperación e implementación de un Convenio fiscal bilateral Francia-Panamá más eficaz.
El presidente de Panamá, Juan Carlos Varela, ha constituido una comisión de expertos independientes para evaluar nuestro sistema financiero, identificar las mejores prácticas, y recomendar medidas específicas para fortalecer la transparencia financiera y judicial mundial. Estamos a la espera de sus conclusiones en los próximos seis meses, y vamos a comunicarlos a otros países.
Estas etápas siguen  una serie de reformas en Panamá para promover una mayor transparencia financiera. Desde que asumió el cargo en 2014, el presidente Varela ha implementado nuevas regulaciones llamadas “Conoce a tu cliente” y ha establecido una sólida red de tratados fiscales para el intercambio de información legal sobre las empresas. Además, estamos comprometidos con la certificación obligatoria de la identidad de los accionistas de cada sociedad, para concluir nuevos acuerdos internacionales para compartir información, y para implementar regulaciones más estrictas para los proveedores de servicios financieros, así como para las principales empresas no financieras.
Estas reformas han sido reconocidas y validadas por la comunidad internacional, incluyendo también el Grupo Intergubernamental de Acción Financiera de blanqueo de capitales [de los cuales son miembros las principales economías mundiales], que mencionó un “progreso significativo” de Panamá en la lucha contra el lavado de capitales cuando nos retiraron de su “lista gris” durante e