El ministro de Relaciones Exteriores de Bolivia, Fernando Aramayo, durante la apertura de la 56 Asamblea General de la Organización de los Estados Americanos (OEA), destacó el papel de Panamá como país anfitrión y agradeció el respaldo recibido en el marco del encuentro hemisférico, en un contexto en el que valoró especialmente el pronunciamiento del presidente José Raúl Mulino, quien en su discurso inaugural abogó por la paz y la democracia en ese país sudamericano.
“He recibido un respaldo benévolo y abierto naturalmente del pueblo panameño. Resalto, además, la vocación del país como espacio de diálogo, de reflexión pacífica y de resolución de controversias”, dijo el canciller boliviano al referirse al papel de Panamá como punto de convergencia regional.
El canciller Aramayo afirmó que las palabras del presidente Mulino sobre la situación en Bolivia son recibidas “con gratitud por el pueblo boliviano”, al considerarlas una muestra de apoyo a la defensa de la democracia y de la institucionalidad en su país, en respaldo al presidente boliviano Rodrigo Paz, en medio de lo que describió como “tensiones sobre el orden constitucional”.
En ese contexto, el mandatario panameño anunció la conformación de una misión integrada por cancilleres y ministros de Defensa que será enviada a Bolivia, en coordinación con la OEA, con el objetivo de acompañar la situación política y evaluar mecanismos de apoyo internacional.
Anticipó, asimismo, que varios países han manifestado interés en sumarse a esta iniciativa regional, entre ellos Argentina, Chile y Ecuador, al considerar que la situación boliviana refleja desafíos más amplios para la democracia en América Latina.
El canciller Aramayo dijo que espera que la Asamblea General de la OEA adopte una resolución que dé cuenta del apoyo a la democracia boliviana, de rechazo a cualquier acción que vaya a interrumpir el orden constitucional establecido y de la vigencia plena de los derechos humanos.
Añadió que Bolivia presentará su posición en un evento paralelo, donde expondrá las amenazas que enfrenta y buscará un mayor respaldo internacional.
Finalmente, advirtió sobre el avance del crimen organizado en la región y sostuvo que este tipo de misiones pueden sentar un precedente para el fortalecimiento de la gobernabilidad democrática en América Latina.