Una firme defensa al “multilateralismo efectivo” para avanzar “hacia una arquitectura de seguridad colectiva”, hizo el ministro de Relaciones Exteriores, Javier Martínez-Acha Vásquez, al inaugurar el Noveno Diálogo Anual de Miembros Electos del Consejo de Seguridad de la Organización de las Naciones Unidas (ONU).
El encuentro que reúne en esta capital a representantes de los 10 países que integran actualmente por elección ese órgano ejecutivo de la ONU y a los Estados que asumirán funciones a partir de enero del 2027. También participa el viceministro de Relaciones Exteriores, Carlos A. Hoyos.
La reunión, organizada por el Ministerio de Relaciones Exteriores y la Misión Permanente de Panamá ante la ONU, se desarrolla durante este martes y miércoles con el propósito de intercambiar experiencias, fortalecer la coordinación entre los miembros electos y analizar los principales desafíos para la paz y la seguridad internacionales.
“Sin una garantía de un multilateralismo efectivo, no puede existir una verdadera garantía para el mundo. Necesitamos avanzar hacia una arquitectura de seguridad colectiva en la que la voz de los Estados no dependa exclusivamente de su poder material”, afirmó el jefe de la diplomacia panameña.
Reconoció que este encuentro permite debatir cómo preservar y fortalecer un sistema internacional capaz de mantener la paz, proteger la ley y responder a las amenazas de un siglo XXI.
“No podemos enfrentar los desafíos del siglo XXI con estructuras diseñadas para las realidades del siglo XX. Debemos comenzar por reconocer que el Consejo de Seguridad se enfrenta a una realidad profundamente diferente de aquella para la cual fue concebido”, resaltó el ministro Martínez-Acha Vásquez.
Al respecto, planteó una reforma urgente del Consejo de Seguridad de la ONU en el que la atención se centra a menudo en los cinco miembros permanentes -China, Estados Unidos, Francia, Reino Unido y Rusia- con poder de veto.
“Sería un error concluir que aquellos que no poseen el derecho de veto tienen una influencia secundaria”, remarcó.
“Los 10 miembros electos -sostuvo el canciller Martínez-Acha Vásquez- son mucho más que una categoría institucional. Representan una verdad fundamental: La paz internacional no puede depender de la voluntad de unos pocos”.
“Los miembros electos llevan al Consejo las experiencias de sus regiones, las preocupaciones de sus sociedades y las perspectivas de países grandes, medianos y pequeños. Y, muy a menudo, traemos algo aún más importante: La posibilidad de encontrar una fórmula, una solución, cuando las grandes potencias se han encerrado en posiciones irreconciliables”, señaló.
“La falta de un veto -afirmó- no significa la falta de una voz, ni la falta de poder. Existe una forma de poder que no se mide por el tamaño de un ejército ni por la escala de una economía. Es el poder de la persuasión. El poder de construir consensos. El poder de acercar posiciones. El poder de transformar una propuesta nacional en una solución internacional. Ese es el poder de la diplomacia. Y es precisamente el poder que los miembros electos deben ejercer”.
Entre las actuales amenazas globales identificó guerras prolongadas, terrorismo, crimen organizado transnacional, amenazas cibernéticas, desinformación, inteligencia artificial, proliferación de armas, crisis climática, inseguridad alimentaria, desplazamientos masivos y nuevas formas de competencia estratégica.
“Necesitamos una gobernanza internacional más representativa, más legítima, más efectiva y más capaz de escuchar las diversas voces de la comunidad internacional”, subrayó.
En ese sentido se refirió a una gobernanza internacional que sujete la Inteligencia Artificial a los principios de seguridad, responsabilidad, supervisión humana, derechos humanos, la dignidad humana y el acceso equitativo a sus beneficios.
“No podemos permitir que la Inteligencia Artificial se convierta en una nueva fuente de desigualdad entre los países”, destacó el canciller Martínez-Acha Vásquez.
Recordó que Panamá conoce el valor de la negociación y el derecho internacional a partir de su propia historia, al referirse a la sesión del Consejo de Seguridad celebrada en la ciudad de Panamá en 1973 y a los procesos diplomáticos que posteriormente condujeron a los Tratados Torrijos-Carter y a la transferencia del Canal a Panamá.
“Hay victorias que no han dejado cuerpos. Han dejado tratados”, expresó.
Este encuentro en esta capital cobra especial significado al cumplirse 200 años del Congreso Anfictiónico de Panamá, convocado por Simón Bolívar. Al respecto, el ministro Martínez-Acha Vásquez destacó que el país mantiene su vocación histórica de servir como punto de encuentro y espacio para el diálogo entre las naciones.
“Hace 200 años, Panamá ofreció su territorio para que las naciones pudieran sentarse y dialogar. Hoy vuelve a ofrecer algo que el mundo necesita urgentemente: Un lugar para encontrarnos”, afirmó.
El encuentro cuenta con la participación de representantes de Austria, Colombia, Dinamarca, Grecia, Kirguistán, Letonia, Liberia, Pakistán, Portugal, Reino de Bahrein, República Democrática del Congo, Somalia, Trinidad y Tobago y Zimbabue.
También asisten representantes de organizaciones especializadas en paz y seguridad internacional, entre ellas International Crisis Group, Security Council Report y la Fundación Dag Hammarskjöld, además de agencias, fondos y programas de ONU Unidas con presencia en Panamá.
Las sesiones continuarán este miércoles con discusiones sobre diplomacia preventiva, métodos de trabajo del Consejo de Seguridad, desafíos emergentes para la paz y la seguridad internacionales y el papel de los miembros electos.
Panamá dejará su asiento no permanente en el Consejo de Seguridad de la ONU el 31 de diciembre del 2026, al concluir su periodo de dos años.
Los cinco miembros permanentes -Estados Unidos, China, Francia, Reino Unido y Rusia- mantienen sus puestos y su derecho al veto.
Los países que concluyen su periodo el 31 de diciembre del 2026 son Panamá, Dinamarca, Grecia, Pakistán y Somalia.
Las naciones que asumirán sus asientos el 1 de enero del 2027 son Trinidad y Tobago, Austria, Portugal, Kirguistán y Zimbabue. Trinidad y Tobago, ocupará el asiento correspondiente al grupo de América Latina y el Caribe, en reemplazo de Panamá.
Por su parte, Colombia, Bahrein, República Democrática del Congo, Letonia y Liberia permanecerán como miembros electos hasta diciembre del 2027.













