El ministro de Relaciones Exteriores, Javier Martínez-Acha Vásquez, inauguró este miércoles la conferencia magistral «La Política Migratoria y de Asilo en los Países Bajos y la Unión Europea», dictada por el juez neerlandés Aniel Palahdsingh, donde destacó la importancia de fortalecer la cooperación internacional y el intercambio de conocimientos para afrontar uno de los principales desafíos de la agenda global: la migración.
Durante sus palabras de apertura, el Canciller Martínez-Acha Vásquez reiteró que Panamá continuará promoviendo una política migratoria sustentada en tres principios inseparables: seguridad, legalidad y humanidad, como base para la protección de nuestras fronteras, el respeto del derecho internacional y la defensa de la dignidad de toda persona migrante.
«Ningún Estado puede enfrentar este desafío de manera aislada. Requiere cooperación, responsabilidad compartida y una visión estratégica que permita conciliar la protección de los derechos humanos con la defensa de la soberanía nacional», sostuvo.
El jefe de la diplomacia panameña destacó que Panamá conoce esta realidad de primera mano debido a su ubicación geográfica como puente entre continentes y una de las principales rutas de los flujos migratorios irregulares del hemisferio, una condición que impone importantes responsabilidades al Estado panameño.
«La protección de las fronteras no es incompatible con los derechos humanos. Por el contrario, constituye una condición indispensable para garantizar una migración segura, ordenada y regular, combatir las redes de tráfico ilícito de migrantes y proteger a las personas vulnerables frente al crimen organizado transnacional», indicó.
El ministro Martínez-Acha Vásquez también hizo referencia a las posiciones adoptadas por la Unión Europea sobre la gestión migratoria y señaló que Panamá comparte la visión de que una frontera segura fortalece la soberanía, genera confianza ciudadana y permite desarrollar una política migratoria con enfoque humanitario.
Al referirse a la experiencia panameña, afirmó que bajo el liderazgo del presidente José Raúl Mulino el país ha logrado «recuperar el control de su frontera oriental» mediante una estrategia integral basada en el fortalecimiento institucional, la presencia efectiva del Estado y y una estrecha coordinación con países amigos, en este caso con Colombia y con los Estados Unidos.
Explicó que esa estrategia ha contado con el respaldo de socios regionales e internacionales mediante el intercambio de información, asistencia técnica, cooperación en seguridad y acciones coordinadas para enfrentar las organizaciones criminales que se benefician de la migración irregular.
«La defensa de las fronteras nacionales no debilita la soberanía; la fortalece, sobre todo cuando se ejerce desde el liderazgo propio mediante alianzas construidas sobre el respeto mutuo y la confianza entre Estados», puntualizó.
Añadió que el crimen organizado, la trata de personas y el tráfico ilícito de migrantes son amenazas transnacionales que requieren respuestas igualmente coordinadas, por lo que la cooperación internacional constituye un instrumento indispensable para preservar la seguridad regional y proteger la vida humana.
«Es importante analizar las reformas impulsadas por la Unión Europea mediante su nuevo Pacto sobre Migración y Asilo, cuya experiencia ofrece valiosas lecciones para fortalecer una gestión migratoria eficiente, responsable y respetuosa de los derechos fundamentales», señaló.
Finalmente, agradeció al juez Aniel Palahdsingh, por compartir con Panamá la experiencia de los Países Bajos y de la Unión Europea en materia migratoria, destacando que el intercambio de conocimientos fortalece las instituciones y contribuye al diseño de mejores políticas públicas.
La conferencia abordó la evolución de las políticas migratorias y de asilo en los Países Bajos y la Unión Europea, así como los principales desafíos para una gestión migratoria eficaz basada en la cooperación internacional.
Al acto asistieron autoridades nacionales, representantes del cuerpo diplomático acreditado en Panamá, instituciones del Estado, organismos internacionales, catedráticos juristas y estudiantes de la Universidad de Panamá e invitados especiales.