Con el propósito de conmemorar la fructífera vida y el legado del profesor Francisco Céspedes, el viceministro de Asuntos Multilaterales y Cooperación, Carlos Guevara Mann, presidió un acto cívico y cultural en la Biblioteca Nacional Ernesto J. Castillero para honrar el legado del insigne educador tableño y figura cumbre del multilateralismo hemisférico a 29 años de su fallecimiento.

El viceministro Guevara Mann enmarcó el tributo dentro de las reflexiones del Bicentenario del Congreso Anfictiónico de 1826, destacando que Céspedes materializó el ideal bolivariano de dotar a las naciones de «poder intrínseco» mediante la instrucción cívica y moral. «Para el maestro tableño, educar constituía el acto republicano por excelencia, la piedra angular indispensable sobre la cual debía erigirse todo el andamiaje del Estado de derecho», afirmó el viceministro Guevara Mann.

Resaltó, además, su visión pionera al concebir la cooperación internacional como un instrumento de solidaridad real capaz de transformar vidas a través del acceso equitativo al saber.

El homenaje contó con intervenciones de altas autoridades. La directora de la Biblioteca Nacional, María Magela Brenes, agradeció la elección del recinto para la ceremonia y recordó que la institución alberga actualmente una muestra representativa de las obras publicadas por el maestro.

La velada se enriqueció con expresiones de la identidad nacional a cargo de músicos y trovadores locales, quienes interpretaron cumbias tradicionales y una décima dedicada a la memoria del ilustre panameño.

El ministro de Educación, Ventura Vega, rememoró sus experiencias junto a Céspedes durante la elaboración del anteproyecto de la Ley Orgánica de Educación, destacando su compromiso inquebrantable con la inclusión y la calidad educativa en todos los rincones del país.

La conferencia principal estuvo a cargo de la representante de la Organización de los Estados Americanos (OEA) en Panamá, María Alexandra Moreira.
La oradora analizó la vasta trayectoria internacional de Céspedes, único panameño galardonado con el Premio Interamericano de Educación Andrés Bello, y recordó su participación desde 1948 en los primeros seminarios regionales para la formación de maestros y la educación para la paz.
Moreira habló de la capacidad visionaria del educador, quien desde la década de 1980 ya advertía sobre la urgente necesidad de integrar el «ecodesarrollo» en las políticas públicas y alertaba sobre el impacto de los medios de comunicación masivos en la formación moral de la juventud, reflexiones que mantienen plena vigencia frente a los desafíos actuales de la sostenibilidad y las redes sociales.