La congregación Kol Shearith Israel conmemora siglo y medio de presencia activa en el istmo, consolidándose como el testimonio más antiguo y constante de la comunidad judía en el territorio nacional. Una historia construida sobre los pilares del respeto, la convivencia y el encuentro cultural.

Los orígenes de la congregación se remontan a mayo de 1876. En ese momento, un grupo de judíos establecidos en el istmo, procedentes principalmente de las islas del Caribe, vio la necesidad de formalizar una organización con el fin inicial de administrar un cementerio. Desde ese primer paso, la institución entrelazó su destino con el de Panamá, llegando a tener una participación activa de sus miembros en la gesta de independencia de 1903, 25 años después de su fundación.

Durante el acto conmemorativo, el ministro de Relaciones Exteriores, Javier Martínez-Acha Vásquez, resaltó el valor de la congregación en la evolución pública y espiritual del país: «Kol Shearith Israel es el mejor testimonio de la presencia judía en Panamá, constante, comprometida y profundamente integrada al desarrollo nacional. Durante 150 años ha sido una escuela de valores y un actor activo en la vida pública, que preserva la tradición espiritual y cultiva el sentido de responsabilidad con nuestro Panamá, que acogió a sus miembros y les permitió prosperar».

Por su parte, el empresario Stanley Motta reflexionó sobre ese hito y el impacto de la comunidad en el devenir republicano, señalando que las cosas en el país van mejorando y que esta celebración llega en un momento propicio para recordar los grandes acontecimientos que marcan el rumbo de la nación.

El rabino de la congregación, Gustavo Kraselnik, concluyó señalando que Kol Shearith Israel llega a sus 150 años con una comunidad viva, vibrante y comprometida. Este aniversario no solo conecta el pasado y el presente, sino que asegura la continuidad de su legado educativo, cultural y social de cara al futuro de Panamá.