La Fundación Museo de la Libertad de los Derechos Humanos marcó un hito histórico en la región con la apertura oficial al público de su nuevo Pabellón Tolerancia, ubicado en su sede de Amador. Este espacio está diseñado para convertirse en un referente educativo sobre la memoria histórica y la defensa de los derechos fundamentales en Latinoamérica.
La ceremonia de inauguración contó con la participación del presidente de la República, José Raúl Mulino, quien estuvo acompañado por el ministro de Relaciones Exteriores, Javier Martínez Acha Vásquez; el vicecanciller, Carlos A. Hoyos; y el viceministro de Asuntos Multilaterales y Cooperación, Carlos Guevara Mann.
El eje central de la exhibición permanente del Pabellón Tolerancia alberga una pieza histórica de valor incalculable: un vagón de tren auténtico de 1941. Esta estructura fue donada y trasladada directamente desde Alemania, y corresponde a uno de los vehículos utilizados para la deportación masiva de personas hacia los campos de concentración durante la Segunda Guerra Mundial. A través de este y otros recursos conceptuales, el pabellón invita a los visitantes a examinar el Holocausto y otros genocidios globales para concientizar sobre el peligro del odio y la discriminación.
Durante el evento, el presidente Mulino reafirmó el compromiso del Estado con la memoria histórica al anunciar su interés de impulsar la construcción de un tercer edificio para el complejo museístico. Esta futura extensión estará dedicada exclusivamente a narrar la historia de Panamá desde 1968 hasta la actualidad.
El Museo de la Libertad tiene la  misión de educar a las nuevas generaciones bajo los principios de tolerancia, democracia y respeto a la dignidad humana. El Pabellón Tolerancia ya se encuentra abierto formalmente para el público nacional e internacional.