Como parte de las actividades de conmemoración del Bicentenario del Congreso Anfictiónico, el Palacio Bolívar acogió la inauguración de la muestra Simón Bolívar en el Perú: Independencia, estrategia y visión continental (1823-1826), una exhibición que invita a reflexionar sobre los cimientos de la unidad y el multilateralismo americano.
La ceremonia congregó a altas autoridades gubernamentales, miembros del cuerpo diplomático acreditado en Panamá, académicos y representantes de la Sociedad Bolivariana.

Esta valiosa exposición de 12 infografías didácticas, traída al país gracias al auspicio de la Embajada del Perú, engalanará el corredor del Pabellón Juana de Arco hasta el 15 de julio. El arte y diseño de la muestra destacan por el talento de la artista panameña Zaratí Linares Cueto, quien logró unir de manera creativa la identidad y los lazos históricos de ambas naciones a través de su obra.

Durante sus palabras de apertura, el ministro de Relaciones Exteriores, Javier Martínez-Acha Vásquez, reflexionó sobre la trascendencia del periodo ilustrado en la exposición. Destacó que el Perú no fue únicamente el escenario de victorias militares decisivas como Junín y Ayacucho, sino el genuino laboratorio político e intelectual desde el cual el Libertador Simón Bolívar proyectó una de las misiones más ambiciosas de la historia moderna: La unidad de América.

Dijo que la visión bolivariana trascendía la expulsión del poder colonial, exigiendo instituciones sólidas y cooperación permanente para evitar la fragmentación continental. Recordó el hito del 7 de diciembre de 1824, cuando, apenas dos días antes de la Batalla de Ayacucho, Bolívar, junto al ministro peruano José Faustino Sánchez Carrión, convocó el Congreso Anfictiónico de Panamá. Este ideal fue posteriormente retomado por grandes figuras del continente como José de San Martín.

Por su parte, el embajador del Perú, Mario López Chávarri, repasó los antecedentes históricos que forjaron la emancipación. El diplomático peruano afirmó que el anhelo de libertad germinó desde la rebelión de Túpac Amaru II en 1781, encendiendo una semilla de resistencia que influiría en próceres y precursores de toda la región.

El embajador López Chávarro dijo que, a su llegada al Perú en septiembre de 1823, Bolívar impulsó un proyecto de carácter confederal que se materializó en diversos tratados de unión y liga con las nacientes repúblicas.

En ese esfuerzo continental, el diplomático peruano exaltó una muestra de la hermandad entre ambos pueblos: La formación del Batallón del Istmo, integrado por cerca de 500 valerosos soldados panameños que combatieron heroicamente en defensa de la independencia peruana.