En un foro regional sobre seguridad digital, el ministro de Relaciones Exteriores, Javier Martínez-Acha Vásquez, dijo este miércoles que “la ciberseguridad dejó de ser exclusivamente una cuestión técnica”.
“Es un asunto de seguridad nacional, estabilidad económica, soberanía y confianza pública”, afirmó durante la inauguración del Cyber Americas Forum de la Organización de los Estados Americanos (OEA) 2026.
El evento, que se desarrollará durante dos días en esta capital, contará con mesas redondas y talleres de discusión. Reúne a instituciones gubernamentales, organismos internacionales, estamentos de seguridad, académicos, representantes de la industria de tecnología y el sector privado.
En su intervención el canciller Martínez-Acha Vásquez advirtió que las nuevas tecnologías, aunque amplían las oportunidades de desarrollo, también pueden incrementar los riesgos para las instituciones, la economía y los servicios esenciales.
“La inteligencia artificial, la automatización y las nuevas herramientas digitales multiplican nuestras oportunidades, pero también amplían la velocidad, la escala y la sofisticación de las amenazas”, señaló.
Panamá tiene una responsabilidad particular en esa materia debido a su posición como centro de conectividad internacional, precisó.
“Esa posición -explicó el ministro Martínez-Acha Vásquez- representa una ventaja competitiva, implica una responsabilidad, proteger la infraestructura física y digital que permite que Panamá contribuya al funcionamiento de las cadenas de suministro y del comercio mundial”.
El jefe de la diplomacia panameña recalcó que la seguridad digital es indispensable para garantizar la continuidad de las operaciones estratégicas del país y preservar su competitividad internacional.
También consideró indispensable impulsar una agenda hemisférica que involucre a los gobiernos, el sector privado, la academia y la sociedad civil.
“Debemos extender ese espíritu de colaboración a nuestros socios del hemisferio porque la seguridad de uno contribuye a la seguridad de todos”, recalcó.
Reconoció la cooperación de socios estratégicos como la OEA, Canadá, España, Estados Unidos, Francia, Japón y la Unión Europea, para fortalecer un ciberespacio abierto, seguro, confiable y con capacidad de adaptación.
Alertó sobre “la existencia de actores estatales y no estatales que pueden utilizar las capacidades cibernéticas para el espionaje, el sabotaje, la coerción económica, la manipulación informativa o la desestabilización de nuestras sociedades”.
“Debemos identificar las amenazas a partir de evidencias, fortalecer nuestro mecanismo de atribución y respuestas y exigir rendición de cuentas conforme al Derecho Internacional. La prudencia no significa ingenuidad. La cooperación no significa renunciar a nuestros principios. Tampoco debemos permitir que el temor o los riesgos se conviertan en obstáculos para la innovación”, puntualizó.
“Proteger nuestros servicios esenciales es proteger la nuestros ciudadanos y proteger a confianza digital es defender las condiciones que hacen posible nuestra libertad, nuestra prosperidad y nuestra soberanía”, subrayó.
En tanto, el viceministro de Seguridad encargado, Juan Carlos Rodríguez, dijo que la cooperación internacional y el fortalecimiento de las capacidades institucionales son fundamentales para enfrentar las amenazas cibernéticas y proteger las infraestructuras.
“Comprendemos que las amenazas no reconocen fronteras, la protección de nuestras infraestructuras críticas, la defensa del ciberespacio y la prevención del ciberdelito requieren instituciones preparadas, cooperación efectiva y una visión compartida”, sostuvo.
Por su parte, Guillermo Mocayo, secretario ejecutivo del Comité Interamericano contra el Terrorismo (CICTE), un organismo de la OEA, destacó que el impacto de la Inteligencia Artificial en la ciberseguridad.
“El desafío que compartimos es aprovechar esas oportunidades y prepararnos para gestionar los riesgos que las acompañan”, sostuvo.
En tanto Sarah Rogers, subsecretaria de Estado para la Diplomacia Pública de Estados Unidos, defendió el uso de herramientas tecnológicas para enfrentar los riesgos del entorno digital y diferenció entre la censura de internet y las acciones destinadas a identificar campañas de manipulación e influencia artificial.