El viceministro de Asuntos Multilaterales y Cooperación, Carlos Guevara Mann, presidió un diálogo multisectorial en conmemoración del Día Internacional para la Reducción del Riesgo de Desastres. El encuentro cobró especial sentido tras el terremoto que estremeció el territorio nacional el pasado viernes.
En su intervención el viceministro dijo que los desafíos ambientales y sísmicos exigen fortalecer la diplomacia humanitaria y la acción colectiva.
Se refirió al compromiso del Estado panameño con las directrices del Marco de Sendai 2015-2030 y destacó la trascendencia del país como plataforma logística continental, facilitando la asistencia efectiva mediante el Centro Logístico Regional de Asistencia Humanitaria y el Depósito de Respuesta Humanitaria de la Organización de las Naciones Unidas (ONU).
El evento contó con la participación de Nahuel Arenas, jefe de la Oficina Regional para las Américas y el Caribe de la Oficina de las Naciones Unidas para la Reducción del Riesgo de Desastres (UNDRR), Nahuel Arenas, quien advirtió que el continente concentra el 53% de las pérdidas económicas globales por catástrofes, cifra que exige mayor inversión preventiva en infraestructura.
Desmintió el mito de que el país está exento de amenazas, recordando que tanto el reciente sismo como la fuerte sequía que afectó la operatividad del Canal evidencian la vulnerabilidad local ante fenómenos geológicos y climáticos.
El viceministro Guevara Mann moderó un panel de expertos que profundizó en los riesgos que enfrenta el país.
El director del Instituto de Geociencias de la Universidad de Panamá, Néstor Luque, hizo un análisis detallado sobre el reciente movimiento telúrico, estimado en una magnitud de 7.5 – 7.7 grados.
Explicó que la ausencia de fatalidades, hecho que ha captado el interés de la comunidad científica internacional, responde a una combinación de factores: La escasa profundidad del epicentro, las características rocosas del suelo en la ciudad capital y la efectividad de los códigos de construcción sismorresistentes.
Luque instó a mantener el monitoreo continuo de los sistemas de fallas para anticipar y preparar a la población ante futuras emergencias.
La directora general encargada del Instituto de Meteorología e Hidrología de Panamá, Berta Olmedo, abordó las amenazas hidrometeorológicas.
Advirtió sobre el impacto del estrés térmico urbano, las precipitaciones intensas que provocan inundaciones en ríos y los costosos períodos de sequía.
Olmedo señaló la necesidad de implementar sistemas de alerta temprana basados en pronósticos por impacto, garantizando que la información científica se traduzca en acciones preventivas para las comunidades y las autoridades.
En el mismo panel, Arenas planteó los grandes retos hemisféricos, señalando que históricamente se destina menos del 2% de los presupuestos nacionales a la reducción de riesgos.
Ante esa limitación, exhortó a garantizar que toda inversión pública y privada en infraestructura esté informada por el riesgo para evitar la creación de nuevas vulnerabilidades. Puntualizó en la urgencia de trasladar esas capacidades preventivas directamente a los municipios y comunidades territoriales.