El Gobierno de Panamá otorgó la Orden Nacional Manuel Amador Guerrero, en el grado de Gran Cruz, al obispo y diplomático Dagoberto Campos Salas en reconocimiento a su labor diplomática, pastoral y su contribución al fortalecimiento de las relaciones entre Vaticano y la República de Panamá.
Monseñor Campos Salas se desempeñó como nuncio apostólico en Panamá duranta cuatro años y recientemente el papa Leo XIV lo designó como embajador del Vaticano en Ecuador.
Durante el acto, el ministro de Relaciones Exteriores, Javier Martínez-Acha Vásquez, destacó el papel desempeñado por el nuncio apostólico como puente de diálogo y cercanía entre Panamá y el Vaticano.
“Se recordará al hombre que hizo de la cercanía una forma de diplomacia, al sacerdote que nunca dejó de ser pastor y al amigo que nunca dejó de estar presente cuando Panamá lo necesitó”, expresó el canciller Martínez-Acha Vásquez.
Resaltó las gestiones impulsadas por monseñor Campos Salas para fortalecer la relación con Roma, así como su acompañamiento en momentos sensibles para el país.
“Está presente en las puertas que ayudó a abrir, en los puentes que ayudó a construir y en la confianza que ayudó a sembrar”, afirmó el ministro Martínez-Acha Vásquez.
Por su parte, monseñor Dagoberto Campos Salas agradeció la distinción otorgada por el Estado panameño y aseguró que la recibe “con profunda humildad”.
“Recibo la Orden Manuel Amador Guerrero no como un mérito personal, sino como un símbolo de los lazos indisolubles que unen a la Santa Sede con esta bendita y noble tierra”, señaló.
El nuncio apostólico recordó parte de su recorrido pastoral y diplomático en Panamá, destacando sus visitas a distintas diócesis del país y el contacto directo con las comunidades.
“He descubierto el tesoro más grande de Panamá: Su gente noble, trabajadora y alegre”, expresó.
Monseñor Campos Salas anunció que concluirá oficialmente su misión diplomática en Panamá el próximo 15 de junio, antes de asumir una nueva misión en Ecuador.
“Me llevo al país y a todos ustedes en mi corazón y en mis oraciones”, concluyó.
En la ceremonia también estuvo presente el viceministro de Relaciones Exteriores, Carlos A. Hoyos; el viceministro de Asuntos Multilaterales y Cooperación, Carlos Guevara Mann; el arzobispo Metropolitano, monseñor José Domingo Ulloa; embajadores, invitados especiales y funcionarios de la Cancillería.