Al reconocer el 7 de septiembre de 1977 como una fecha trascendental de la historia nacional, el ministro de Relaciones Exteriores, Javier Martínez-Acha Vásquez, señaló que gracias a la firma de los Tratados Torrijos-Carter, “Panamá es dueño de su Canal y de su destino”.
“Hace 49 años, el general Omar Torrijos y el presidente Jimmy Carter, colocaron sus firmas sobre los Tratados Torrijos-Carter. Pero sería insuficiente decir que aquel día firmaron dos hombres. Aquel día firmaron, simbólicamente, varias generaciones de panameños que soñaron con una República plenamente soberana”. añadió.
“En esa larga marcha -sostuvo- debemos reconocer a nuestros primeros estadistas, a nuestros diplomáticos, a nuestros dirigentes y al pueblo panameño. Debemos recordar, con especial respeto, a los mártires del 9 de enero de 1964. Aquellos jóvenes no llegaron a ver los Tratados Torrijos-Carter. No vieron la reversión del Canal. No vieron salir al último soldado extranjero. No vieron la bandera panameña ondear sola sobre todo nuestro territorio. Pero hicieron posible todo eso. Esa es la deuda eterna que Panamá tiene con ellos”.
Hizo un especial reconocimiento al expresidente Roberto F. Chiari, quien entendió que después del sacrificio había que transformar la indignación en diplomacia. “Panamá denunció la agresión, rompió relaciones diplomáticas y llevó su causa ante los organismos internacionales”, añadió, repitiendo la frase del exmandatario: “La dignidad de un pueblo no se mide por el tamaño de sus fuerzas, sino por la firmeza con que defiende sus derechos”.
“Panamá comprendió algo fundamental: Para defender nuestra soberanía no necesitábamos convertir a Estados Unidos en nuestro enemigo. Necesitábamos convencer al mundo y a los propios Estados Unidos de que la historia exigía una nueva relación”, puntualizó el jefe de la diplomacia panameña.
“Los Tratados Torrijos-Carter son mucho más que dos documentos. Son también un triunfo de la dignidad nacional, pero son, al mismo tiempo, un triunfo del derecho internacional y del multilateralismo. Porque la soberanía panameña no fue el resultado de una confrontación militar. Fue el resultado de una lucha política, diplomática, jurídica y nacional que terminó encontrando una solución negociada”, destacó el ministro Martínez-Acha Vásquez.
“La grandeza de los Tratados está precisamente en que Panamá no tuvo que dejar de ser Panamá para llegar a un acuerdo con los Estados Unidos, y los Estados Unidos no tuvieron que dejar de ser Estados Unidos para reconocer una nueva realidad histórica”, recalcó.
“Panamá y Estados Unidos -expresó- tienen una historia compleja, pero también tienen una historia compartida. Nos unen el comercio, la inversión, la seguridad, la democracia, la educación, la cultura, las familias, los intercambios humanos y una vía interoceánica cuya estabilidad interesa no solamente a nuestros dos países, sino al mundo entero. La relación entre Panamá y Estados Unidos puede ser, y debe seguir siendo, una relación entre dos países soberanos que se respetan, que defienden sus intereses y que saben cooperar”.
El ministro Martínez-Acha Vásquez planteó que “nuestra geografía nos hizo estratégicos. Nuestra historia nos hizo soberanos. Ahora nuestra voluntad debe hacernos prósperos. Ese es el siguiente gran paso. Porque la historia no nos pregunta únicamente qué heredamos. Nos pregunta qué vamos a entregar”.
“Tenemos una obligación con quienes vienen detrás: Entregarles un Panamá más justo, más educado, más competitivo, más seguro, más moderno y más próspero. Ese será el verdadero homenaje a quienes lucharon antes que nosotros”, subrayó.
Durante el acto, el abogado Adolfo Ahumada, protagonista de la gesta del 9 de enero de 1964 y negociador de los Tratados Torrijos-Carter, destacó el alcance histórico de los acuerdos de 1977, que establecieron el proceso para la desaparición del enclave colonial de la Zona del Canal y la transferencia de la administración de la vía interoceánica a Panamá.
Ahumada explicó que las negociaciones abordaron tres temas centrales: la existencia de la Zona del Canal, las instalaciones militares y la administración del Canal. “El proceso fue resultado de una negociación entre ambos países y no de una confrontación bélica”, subrayó
El exnegociador también reconoció el aporte de diversos actores al proceso diplomático, entre ellos el entonces embajador de Panamá en Washington, Gabriel Luis Galindo; sectores sindicales y del movimiento por los derechos civiles en Estados Unidos, así como el expresidente Jimmy Carter, cuya disposición favoreció el establecimiento de una nueva relación entre ambos países.
También destacó la participación de mujeres panameñas en las gestiones vinculadas con los Tratados.
De cara al presente, Ahumada señaló que Panamá ejerce plenamente su soberanía y llamó a las nuevas generaciones a preservar la eficiencia y neutralidad del Canal.
“Hoy es un día para celebrar, porque Panamá es un país integrado, Panamá ejerce todos los elementos que conforman la soberanía, toma sus propias decisiones”, expresó.
Finalmente, hizo un llamado a mantener la unidad nacional para enfrentar los desafíos del futuro. “El corazón de los panameños es suficientemente grande como para ponerse de acuerdo y para obtener los mejores resultados en favor de todo el país”, concluyó.
En el marco de la conmemoración, se invitó a los presentes a ponerse de pie y ofrecer un sentido aplauso en reconocimiento a los héroes nacionales, que lideraron la histórica marcha del 9 de enero de 1964. Entre ellos, Luis Vergara, presente en el acto; Eligio Carranza; César Villarreal; Napoleón García; y Alcibiades Picota (Q.E.P.D.).
El acto concluyó con la intervención del vocero del Ministerio de Relaciones Exteriores, Olimpo Sáenz, quien presentó un marco histórico sobre las negociaciones que condujeron a la firma de los Tratados Torrijos-Carter de 1977.
La actividad contó con la participación del viceministro de Relaciones Exteriores, Carlos A. Hoyos; el viceministro de Asuntos Multilaterales y Cooperación, Carlos Guevara Mann; el ministro para Asuntos del Canal de Panamá, José Ramón Icaza Clément; la presidenta de la Corte Suprema de Justicia, magistrada María Cristina Chen Stanziola; el exadministrador del Canal de Panamá, Alberto Alemán Zubieta; así como embajadores, miembros del cuerpo diplomático, autoridades, representantes de diversos gremios, directores y funcionarios de la Cancillería.