“Panamá seguirá siendo una tierra de encuentro, una voz para el diálogo y un puente para la paz”, dijo el ministro de Relaciones Exteriores Javier Martínez-Acha Vásquez, al participar este martes en Nueva York en un debate abierto de alto nivel en el Consejo de Seguridad de la Organización de las Naciones Unidas (ONU).
El debate fue convocado por el ministro de Relaciones Exteriores de la República Popular China, Wang Yi, con el objetivo de defender los propósitos y principios de la Carta de la ONU y fortalecer el sistema internacional. China ocupa en mayo la presidencia rotativa del Consejo de Seguridad de la ONU.
El canciller Martínez-Acha Vásquez, reconoció el aporte de su homólogo Wang por la importante iniciativa, lo mismo que la valiosa contribución de António Guterres, secretario general de la ONU.
El jefe de la diplomacia panameña sostuvo que el mundo atraviesa uno de los momentos más complejos y tensos desde la función del organismo internacional y destacó que en esas circunstancias la Carta fundacional de la ONU, que acaba de cumplir 80 años, mantiene su vigencia y debe honrarse como un compromiso político vivo y constante con el espíritu, los principios y los propósitos que dieron origen al organismo mundial.
Consideró, al mismo tiempo, que “en tiempos de creciente polarización, preservar espacios de diálogo no es un gesto de cortesía diplomática, es una necesidad estratégica para la paz internacional”.
“El diálogo -subrayó- no es una muestra de debilidad. Es la expresión más elevada de la confianza en la razón, en la diplomacia y en la capacidad humana de encontrar soluciones pacíficas a los desacuerdos”.
Panamá, como fundador de la ONU a partir de la Liga de las Naciones y de la Conferencia de San Francisco en 1945, ha contribuido en los esfuerzos por construir un orden internacional contemporáneo.
“Pero esa vocación de encuentro comenzó mucho antes. En 1826, Panamá fue sede del Congreso Anfictiónico convocado por Simón Bolívar, concebido como un espacio para el diálogo, la cooperación y la unidad continental. 200 años después, el próximo mes de junio, nuestro
país se prepara para conmemorar ese legado, reafirmando una idea transversal de nuestra historia: Panamá como punto de encuentro, de conexión y de diálogo entre naciones”, destacó el canciller Martínez-Acha Vásquez.
Y añadió: “Panamá no concibe esa vocación como una circunstancia geográfica, sino como una responsabilidad histórica. Somos una nación nacida para conectar océanos, continentes, culturas, economías y visiones del mundo. Nuestra geografía nos unió al comercio global, nuestra historia nos comprometió con el entendimiento entre los pueblos”.
El ministro Martínez-Acha Vásquez, reiteró que Panamá está empeñado en “construir diálogo, legitimidad y soluciones políticas” ante los conflictos. “Cuando otros ven diferencias irreconciliables, nosotros seguimos viendo la posibilidad de construir puentes”.
“Esa es precisamente la visión que Panamá promueve”, puntualizó, “un multilateralismo útil. Un multilateralismo que no se mida únicamente por el número de resoluciones adoptadas, sino por su capacidad para prevenir conflictos, proteger vidas, generar desarrollo y ofrecer respuestas concretas a los desafíos de nuestros pueblos”.
Reconoció que, en la actualidad, los países miembros de la ONU enfrentan uno de sus mayores desafíos, que es “adaptarnos a un mundo que evoluciona y se reconfigura con una velocidad cada vez mayor”. Pero eso no debilita la ONU. “El desafío entonces consiste en asegurar que nuestra capacidad colectiva de respuesta esté a la altura de la velocidad y complejidad de los cambios actuales”, enfatizó.
“Lo que demuestran es algo más sencillo, y quizás más importante: Cuando existe un compromiso genuino con los principios de la Carta, la diplomacia internacional sí es capaz de producir resultados reales”, sostuvo.
“Panamá -recalcó en canciller Martínez-Acha Vásquez- cree firmemente que el futuro del sistema internacional dependerá de nuestra capacidad para mantener abiertos los canales de diálogo, defender los principios de la Carta y fortalecer un multilateralismo que produzca resultados concretos para nuestros pueblos”.
“Como nación de encuentro, como puente entre continentes y como heredera del espíritu del Congreso Anfictiónico de 1826, reafirmamos nuestra convicción de que las diferencias pueden discutirse, los desacuerdos pueden administrarse y las crisis pueden resolverse mediante la diplomacia”, planteó el ministro Martínez-Acha Vásquez.
“Porque las Naciones Unidas representan mucho más que una organización internacional. Representan la voluntad colectiva de la humanidad de elegir la cooperación sobre la confrontación, la esperanza sobre el fatalismo y la paz sobre la guerra”, concluyó.