El viceministro de Asuntos Multilaterales y Cooperación, Carlos Guevara Mann, asistió al Aeropuerto Internacional de Panamá Pacífico para conocer los avances operacionales del proyecto SABRE (Procesos, Balance y Efectos Radiativos de los Aerosoles Estratosféricos), una misión científica liderada por la Oficina Nacional de Administración Oceánica y Atmosférica (NOAA) en conjunto con la NASA.
Durante el recorrido, apreció la aeronave especializada WB-57, la cual marca un hito científico al ser la primera vez que este tipo de vuelos de investigación atmosférica se efectúan desde territorio panameño.
El proyecto SABRE constituye un amplio esfuerzo de cooperación internacional que agrupa a diversas entidades, incluyendo a la Embajada de Estados Unidos, el Servicio Nacional Aeronaval (SENAN) y el Ministerio de Seguridad Pública.
El núcleo tecnológico de esta iniciativa es el avión de investigación de alta altitud WB-57 de la NASA, una nave capaz de operar entre los 13 y 19 kilómetros de altura, superando los 63,000 pies.
Durante los vuelos, que alcanzan hasta seis horas de duración, la aeronave transporta una compleja carga de 17 instrumentos científicos. Estos equipos incluyen sistemas láser especializados ubicados en la nariz del avión, diseñados para desintegrar y analizar la composición química y el tamaño de partículas individuales en tiempo real.
A través de las 14 misiones de vuelo programadas a nivel local, los científicos recopilan información inédita y fundamental para entender el balance energético de la Tierra y los mecanismos que regulan la química de la capa de ozono. El análisis riguroso de estos aerosoles estratosféricos permitirá a la comunidad científica internacional medir con precisión el impacto acumulado de fenómenos como erupciones volcánicas, incendios forestales masivos y el tráfico espacial.