En el marco de la semana de alto nivel del 81 período de sesiones de la Asamblea General de la Organización de las Naciones Unidas (ONU), los ministros de Relaciones Exteriores de Panamá, Javier Martínez-Acha Vásquez, y de Colombia, Omar Bula Escobar, sostuvieron una reunión de trabajo para revisar los principales asuntos de la agenda bilateral y avanzar en iniciativas de interés estratégico para ambos países.
El encuentro permitió constatar la amplitud y profundidad de la relación entre Panamá y Colombia, con avances concretos en materia de seguridad regional, migración, interconexión eléctrica, aviación civil, diálogo político y la proyección internacional de la neutralidad permanente del Canal.

En materia de seguridad regional, el canciller colombiano valoró positivamente la iniciativa Escudo de las Américas, destacando su relevancia frente a las amenazas transnacionales que afectan a la región.

Panamá propuso explorar con Colombia un mecanismo de alerta temprana migratoria, orientado a fortalecer el intercambio de información y la capacidad preventiva de ambos países frente a personas que pudieran representar riesgos para la seguridad,
Ambos cancilleres también intercambiaron perspectivas sobre la necesidad de fortalecer mecanismos de prevención e inhibición frente a amenazas no tradicionales, mediante herramientas de cooperación, intercambio de información y capacidades institucionales que permitan anticipar y contener nuevas modalidades de riesgo para la seguridad regional.
Coincidieron en que la interconexión eléctrica Panamá-Colombia constituye una prioridad de la agenda bilateral y un proyecto de importancia estratégica para la integración energética regional. Destacaron la conveniencia de mantener involucrados a organismos financieros internacionales, entre ellos el Banco Europeo de Inversiones y el Banco Interamericano de Desarrollo, con miras a facilitar el avance del proyecto.

Asimismo, se reconocieron los avances registrados en el diálogo entre las empresas e instituciones responsables del proyecto y la importancia de continuar trabajando para superar los aspectos técnicos y comerciales pendientes.

Uno de los puntos centrales de la reunión fue la neutralidad permanente del Canal, cuya proyección internacional constituye una prioridad de la política exterior panameña.

Panamá reiteró su interés en que Colombia formalice su adhesión al Tratado de Neutralidad Permanente y al Funcionamiento del Canal, como expresión del compromiso de ambos países con la seguridad, estabilidad y apertura de las principales rutas del comercio marítimo internacional.

El Canciller Bula coincidió en la importancia de preservar la neutralidad y la seguridad de la navegación en puntos estratégicos del comercio marítimo mundial, incluyendo el Canal de Panamá, el Estrecho de Ormuz, Bab el-Mandeb y el Estrecho de Malaca.

Para Panamá, la adhesión de Colombia constituiría un paso significativo en la consolidación de una visión compartida sobre un principio esencial: que las grandes rutas del comercio mundial permanezcan abiertas, seguras, neutrales y accesibles sin discriminación.

Los cancilleres también dieron seguimiento a la agenda de cooperación en aviación civil, constatando los contactos que mantienen las autoridades de ambos países y la necesidad de avanzar en la formalización de los instrumentos institucionales y normativos correspondientes.

En materia de diálogo político, se acordó procurar la celebración, durante el presente año, de una nueva reunión del Mecanismo de Consultas Políticas en Bogotá, como espacio para profundizar la coordinación bilateral y abordar de manera estructurada los asuntos de interés común.
Asimismo, ambas partes plantearon programar para el 2027 una reunión del Grupo de Vecindad, con el propósito de fortalecer los canales permanentes de diálogo y cooperación entre ambos países.

La reunión permitió igualmente dar seguimiento a la preparación del encuentro entre los presidentes Mulino y su par colombiano, Abelardo de la Espriella, previsto para este año.

Panamá y Colombia reafirman así una relación de vecinos estratégicos, construida sobre la cooperación, la confianza y una visión compartida de seguridad, integración y conectividad. Una relación que mira más allá de la frontera y entiende que, en una región cada vez más interdependiente, la seguridad de uno fortalece la prosperidad del otro.