En el marco de la conmemoración del Día Mundial de los Lagos, el Ministerio de Relaciones Exteriores fue anfitrión este jueves de una conferencia sobre la importancia de los lagos y la seguridad hídrica de Panamá.
El encuentro sirvió como plataforma para destacar el incalculable valor de esos ecosistemas, no solo como reservas de agua dulce, sino como infraestructuras naturales indispensables para la estabilidad climática, el desarrollo económico y el bienestar social del país.
El Día Mundial de los Lagos fue instaurado mediante resolución de la Asamblea General de las Naciones Unidas y busca fortalecer la cooperación internacional y promover la gestión sostenible de esos recursos vitales
La apertura del acto estuvo a cargo del viceministro de Asuntos Multilaterales y Cooperación, Carlos Guevara Mann, quien dijo que la protección de los lagos es un compromiso compartido con la comunidad internacional.
Afirmó que la seguridad hídrica de Panamá trasciende fronteras y reiteró la vocación multilateral del país para facilitar el diálogo, tender puentes y movilizar alianzas estratégicas frente a los desafíos ambientales.
Hizo un llamado en este año del Bicentenario del Congreso Anfictiónico, cuna del multilateralismo americano, a trabajar juntos para proteger los recursos naturales para las presentes y futuras generaciones.
Andrea Brusco, directora regional adjunta del Programa de las Naciones Unidas para el Medio Ambiente (PNUMA), ofreció una conferencia sobre la interdependencia entre ambiente y desarrollo. Explicó que los lagos, que albergan el 90% del agua dulce superficial no congelada del planeta, son mucho más que paisajes: Regulan el ciclo hidrológico, almacenan carbono y sostienen actividades económicas.
Señaló que los lagos Gatún y Alajuela son verdaderas infraestructuras naturales indispensables para el abastecimiento humano y la operación del Canal. Advirtió sobre las presiones de la deforestación y el cambio climático, e hizo un llamado a integrar la infraestructura natural con aquellas desarrolladas por los seres humanos, concluyendo que invertir en la salud de las cuencas no es un gasto, sino una inversión.
 El viceministro Guevara Mann moderó un panel que contó con la participación de la directora Brusco; Ayax Murillo, gerente de Hidrología de la Autoridad del Canal de Panamá (ACP); y Steve Paton, gerente de Programas del Instituto Smithsonian de Investigaciones Tropicales (STRI).
Durante el panel, la directora Brusco habló de la urgencia de implementar soluciones basadas en la naturaleza mediante una visión ecosistémica integral de las cuencas. Asimismo, enfatizó que la seguridad hídrica exige consolidar sistemas de alerta temprana, fortalecer la educación ambiental para transformar los patrones de consumo y forjar políticas públicas cimentadas tanto en la ciencia como en el consenso social.
Murillo explicó el complejo reto de asegurar agua en cantidad y calidad para más del 50% de la población frente a las anomalías climáticas. Destacó la importancia de la extensa red hidrometeorológica de la ACP para la toma de decisiones y describió los embalses como verdaderas cuentas de ahorro hídrico.
Ante el actual déficit, Murillo detalló las estrategias de la ACP para anticipar la crisis, optimizar el uso del agua y retener el recurso para garantizar el suministro humano y operativo.
Paton aportó la perspectiva científica, subrayando el valor histórico de los datos de precipitación en Panamá, los cuales permiten estudiar ciclos climáticos de décadas.
Paton advirtió que, si bien la variabilidad es natural, fenómenos como el aumento en la frecuencia de grandes tormentas y sequías prolongadas son consistentes con el cambio climático. Instó a enfocarse en la variabilidad entre y dentro de los años para preparar al país ante fenómenos sin precedentes.