Cualquier proceso político que tenga lugar en Venezuela “debe contar con el respaldo de la inmensa mayoría del pueblo venezolano”, así como con el apoyo del presidente electo Edmundo González y de María Corina Machado, sostuvo este martes el ministro de Relaciones Exteriores, Javier Martínez-Acha Vásquez, en una entrevista con la Televisión Nacional de Chile.
La posición de Panamá respecto a la situación en Venezuela “es clara, no de ahora, sino desde el 28 de julio de 2024”, y se mantiene basada en el respeto a la soberanía popular del pueblo venezolano, la cual “concluyó con la victoria del presidente electo, Edmundo González”. Asimismo, reconoció el legado moral de María Corina Machado.
El ministro Martínez-Acha expresó el deseo de que Venezuela, una vez restablecida la democracia, sea gobernada por el producto de esa soberanía popular y que González, como presidente electo, asuma sus funciones.
En relación con la soberanía venezolana, señaló que “la violación a la soberanía la hizo el régimen dictatorial”, al permitir la presencia de grupos irregulares extranjeros. Añadió que el dictador Nicolás Maduro tuvo numerosas oportunidades para encontrar una solución pacífica para Venezuela y para su propia situación.
El canciller Martínez-Acha Vásquez sostuvo que Panamá ofreció su territorio como asilo temporal a Maduro, propuesta que no fue atendida.
Reconoció que, aunque lamentable, lo ocurrido obliga a enfocarse en la realidad actual de Venezuela, sin Maduro, con el objetivo de avanzar “hacia una Venezuela democrática, vibrante, en la que se respeten los derechos humanos, no existan detenidos políticos y el país se reintegre plenamente a la comunidad latinoamericana”.
“Panamá no desea que Venezuela, ni ningún país de la región, exporte miseria, migración irregular ni criminalidad”, precisó.
Respecto al proceso de transición, fue enfático: “Nosotros, en este momento, reconocemos a Edmundo González como presidente electo”, afirmó, añadiendo que “Panamá no reconocerá ni mantendrá relaciones políticas con un gobierno distinto al emanado de la soberanía popular”.
Destacó que Panamá mantiene excelentes relaciones con Estados Unidos, un país amigo, con el que coopera en la lucha contra el terrorismo, el narcotráfico y el crimen organizado. Negó la existencia de cualquier tensión bilateral, al asegurar que “no hay ningún impasse” con Estados Unidos, pues las relaciones bilaterales se desarrollan sobre la base del respeto y la cooperación.