Con el objetivo de impulsar un nuevo contrato social y hacer un llamamiento a la participación de todos los estratos de la sociedad panameña, este miércoles se celebró en el Ministerio de Relaciones Exteriores la Alfabetización Constitucional, un proceso de consulta democrática que busca un nuevo pacto social moderno e inclusivo para el país.
«Una nueva Constitución no se escribe para resolver impaciencias políticas ni satisfacer ambiciones coyunturales. Se convoca cuando el pacto social que sostiene a la nación ha dejado de latir en el corazón del pueblo y ya no ofrece respuestas ni justicia. Solo entonces, con serenidad, con consenso amplio y sin ánimo de venganza, se debe elaborar un nuevo contrato nacional», dijo en el acto el ministro de Relaciones Exteriores, Javier Martínez-Acha Vásquez .
El jefe de la diplomacia panameña describió que este proceso de cambio que impulsa el liderazgo del presidente José Raúl Mulino se llevará a cabo con responsabilidad y con amplios consensos, sin cálculos mezquinos, ya que la columna vertebral de una república no se cambia por capricho o por una coyuntura.
Por su parte, Miguel Antonio Bernal, asesor presidencial y coordinador ejecutivo de la Secretaría Presidencial para la Reorganización del Estado y Asuntos Constitucionales, señaló que el objetivo de esta jornada es concienciar sobre la importancia de una constituyente para la República de Panamá y tener un intercambio de ideas y experiencias sobre una constituyente con el cuerpo diplomático acreditado en el país y que ya han vivido esta clase de experiencia.
«Este proyecto nacional de dotarnos de una nueva Constitución no solo existe, sino que abunda, y el propósito es dedicar esta primera fase a consensuar con nuestra propia población, ya que llevamos varias décadas abandonando, por acción u omisión, la formación de nuestra gente en aspectos cívicos básicos y en el conocimiento de sus derechos, deberes y garantías», añadió Bernal.
El también profesor de Derecho de la Universidad de Panamá presentó un cronograma de trabajo y planificación para los próximos años, con el que se pretende dotar a Panamá de una nueva Constitución.
«La idea es que en el 2029 la nueva Constitución comience a regir. Claro está que debemos realizar un referéndum y un proceso de consulta y divulgación, e involucrar a los jóvenes, que son el futuro de este país. Para ello, estamos trabajando en las redes sociales para crear ese sentimiento constitucionalista», apuntó Bernal.