El ministro de Relaciones Exteriores, Javier Martínez-Acha Vásquez, asistió este lunes al acto en el que el escritor Ernesto Neco Endara recibió la condecoración Rogelio Sinán, en reconocimiento a su destacada trayectoria literaria y aporte a la cultura nacional.

Con 94 años, 17 premios Ricardo Miró y más de una veintena de obras publicadas, el maestro de las letras fue homenajeado en la Ciudad de las Artes. La distinción fue entregada por la ministra de Cultura, María Eugenia Herrera, acompañada por el canciller Martínez-Acha Vásquez y la viceministra de Educación, Agnes de Cotes.

Durante su intervención, el ministro Martínez-Acha Vásquez afirmó que el país “rinde homenaje a una vida que ha servido con oficio, vocación y patria en la historia de Panamá”, y añadió que “esta noche nos convoca un acto que trasciende lo particular”.

El canciller Martínez-Acha Vásquez, destacó la profundidad de la obra del homenajeado al señalar que “hablar de usted hoy es hablar de una existencia vivida sin concesiones”, y resaltó la autenticidad de su trayectoria como “escritor, periodista, marino, bombero”, afirmando que “pocas trayectorias sintetizan con tanta autenticidad la relación entre vida y obra”.

Asimismo, enfatizó que Endara “no es un autor que imagina desde la distancia, sino uno que ha vivido lo que escribe y ha escrito lo que ha vivido”, cuya mirada “se ha ido forjando en contacto directo con la realidad”, una realidad “a veces cruda, siempre humana y compleja, la que respira en cada línea de su obra”.

El canciller Martínez-Acha Vásquez también destacó la magnitud de su producción literaria: “su legado literario no admite discusión, son diecisiete obras en múltiples géneros”, lo que calificó como “una afirmación contundente de su versatilidad y de su disciplina”, sumado al reconocimiento del Premio Centroamericano Rogelio Sinán y otros galardones.

En su discurso, puso en relieve el aporte histórico de su obra, señalando que el autor “ha sabido tratar la historia más profunda, no desde lo superficial, sino desde las tensiones, las contradicciones y la identidad nacional”, convirtiendo la literatura “en un espacio donde el país puede verse, pensarse y reconocerse”.

En ese contexto, resaltó el rescate de figuras históricas como Victoriano Lorenzo, “recordándonos que la literatura también es un acto de justicia”.

Finalmente, el jefe de la diplomacia panameña expresó el reconocimiento del país al homenajeado: “usted considera que la literatura no es evasión, es testimonio; no es ornamento, es conciencia; no es distancia, es vida”, y concluyó deseándole “no solo esta medalla, sino el agradecimiento profundo de un país que se reconoce en su pluma”.

El acto reafirma el compromiso del Estado panameño con la promoción de la cultura y el reconocimiento de quienes han contribuido de manera significativa a la identidad y memoria histórica del país.