Una jornada académica y cultural, que resaltó la fraternidad entre Panamá y Cartagena de Indias se celebró este jueves en el Palacio Bolívar, sede del Ministerio de Relaciones Exteriores.

El ministro de Relaciones Exteriores encargado, Carlos A. Hoyos, resaltó este evento se inscribe con especial relevancia en el año del Bicentenario del Congreso Anfictiónico, una efeméride que el presidente José Raúl Mulino ha asumido como una agenda de Estado para revitalizar los principios de libertad, republicanismo y cooperación internacional que emanaron en 1826, bajo la visión del Libertador Simón Bolívar.

«El Congreso Anfictiónico es el legado de paz, justicia y hermandad que nos une, y esta jornada es una extensión de ese espíritu integracionista», afirmó el ministro encargado Hoyos.

El programa académico cultural reunió a autoridades del Ministerio de Relaciones Exteriores, miembros de la Sociedad Bolivariana de Panamá e invitados especiales, permitió fortalecer los vínculos entre ambas ciudades y el ideal anfictiónico de integración, unidad, cooperación y solidaridad.

Se inició con la colocación de una ofrenda floral en el monumento del Libertador en la Plaza Bolívar, que permitió resaltar el espíritu fraterno y el destino compartido de Cartagena y Panamá, y la vigencia del espíritu bolivariano entre sus pueblos.

Durante la sesión mensual de la Sociedad Bolivariana de Panamá, su presidente el viceministro de Asuntos Multilaterales y Cooperación, Carlos Guevara Mann, se refirió a la esencia de la anfictionía americana, basados en la moral política, en la virtud republicana y en el sagrado principio de la soberanía popular.

En el informe mensual de gestión sobre la conmemoración del bicentenario se informó de la realización de la sesión del Comité Jurídico Interamericano de la Organización de los Estados Americanos (OEA), y un seminario sobre actualidad democrática en asocio del Instituto Kellogg de la Universidad de Notre Dame y la Universidad Nacional Autónoma de México.

La agenda también incluyó la exposición virtual en Expocomer 2026, el concierto por los 117 años de relaciones diplomáticas entre Panamá y El Salvador, la conferencia magistral en el Instituto de Educación Superior en Formación Diplomática y Consular de Santo Domingo, República Dominicana y la disertación del catedrático de la Universidad de East Anglia, Geoffrey Hicks, sobre la política exterior británica en relación con el Congreso Anfictiónico.

En el ámbito diplomático el viceministro Guevara Mann comentó las reuniones sostenidas con los embajadores de Brasil, Canadá y Polonia sobre el interés de que esos países participen en las conmemoraciones del bicentenario, y la visita del ministro de Relaciones Exteriores de Ucrania, Andrii Sybiha, quien solicitó conocer más sobre la Anfictionía americana y el Salón Bolívar.

En la sesión del mes de marzo, participó como orador distinguido, Jorge Dávila Pestana, presidente de la Sociedad Bolivariana de Cartagena y alcalde cívico honorario de ciudad, quien sustentó en evidencias históricas, proclamas, cartas y documentos y rechazó interpretaciones de la historiografía latinoamericana de que Bolívar habría aspirado a convertirse en emperador de América.

En el pensamiento político de Bolívar y el desarrollo de su epopeya independista, nunca intentó erigirse en emperador no abandonó el ideal republicano, ni la experiencia en Francia con la entronización de Napoleón lo condujo a una adhesión al modelo imperial napoleónico.

A pesar de su enorme prestigio militar y político, jamás permitió que su autoridad se transformara en una corona. Ese contraste resulta especialmente significativo para comprender la naturaleza de su liderazgo y demuestra su espíritu republicano, íntegro y vertical. «El título de Libertador le es superior», aseveró Dávila Pestana.

Un elemento decisivo para desmontar el mito lo constituye la reiterada disposición de Bolívar a abandonar el poder. Las renuncias del Libertador constituyen uno de los argumentos más sólidos contra la idea de una ambición monárquica. La prueba más contundente se encuentra en el final de su vida. En 1830, Bolívar renunció voluntariamente al poder en la Gran Colombia.

«Un hombre que aspirara a ser emperador no habría abandonado el gobierno en medio de la crisis», añadió Dávila Pestana.

Durante la sesión se juramentó la Sociedad Juvenil Bolivariana de la Universidad de Panamá, presidida por Joel Torres, quien expresó el compromiso del grupo de continuar el estudio, divulgación y docencia entorno al legado bolivariano entre la juventud panameña.

En el desarrollo del programa cultural de la reunión se dio lectura al Acta de Fundación de la Sociedad Bolivariana del departamento de Bolívar y del poema La visión del genio, del poeta cartagenero Manuel María Madiedo. La embajadora de Argentina, Sandra Pitta, entregó una donación de libros a la biblioteca de la Sociedad Bolivariana de Panamá.

La parte musical estuvo a cargo del quinteto de cuerdas de la Fundación Tocando Puertas, de la ciudad de Cartagena, que posteriormente ofreció el concierto Cartagena saluda a Panamá en el Bicentenario del Congreso Anfictiónico, con un repertorio de música clásica y moderna.