Como lo ha hecho a lo largo de su historia, Panamá planteó este jueves en Dubái la construcción de “puentes de entendimiento, cooperación y prosperidad compartida”, durante el desarrollo de la Décima Conferencia de Cooperación Internacional (ICC), celebrada en Dubái, Emiratos Árabes Unidos.

Al exponer ante los participantes de la Conferencia, el ministro de Relaciones Exteriores, Javier Martínez-Acha Vásquez destacó el papel de Panamá de servir de “puente entre regiones”. En este caso entre América Latina y el Caribe, Emiratos Árabes Unidos y los países de la región del MENA, que agrupa a las naciones del Medio Oriente y el Norte de África.

La misión oficial del jefe de la diplomacia panameña en Dubái, es la primera parada de una gira por el Golfo Pérsico que lo llevara a Qatar y Arabia Saudita.

La Conferencia de Dubái -reconoció el canciller Martínez-Acha Vásquez, en su calidad de presidente pro témpore de la Asociación de Estados del Caribe (AEC)-, tiene un enfoque distinto porque agrupa a donantes, inversionistas y responsables de proyectos de alto impacto.

“El Caribe no se presenta como un receptor pasivo de cooperación, sino como un socio estratégico capaz de aportar innovación, conocimiento y experiencias replicables”, señaló, a la vez que identificó áreas fundamentales como el comercio sostenible, la proyección marina, la economía azul, las energías renovables y el turismo sostenible.

También se refirió al aprovechamiento del sargazo de algas que afecta las comunidades costeras del Caribe y transformarlas en oportunidades económicas mediante la innovación, la investigación científica y la coordinación regional.

El canciller Martínez-Acha Vásquez también se refirió a la reducción de los riesgos de desastres, dando prioridad a los sistemas de alerta temprana y la necesidad de incrementar la cooperación multilateral para enfrentarlos.

Los proyectos de transporte marítimo de corta distancia entre las islas del Caribe, que requiere desarrollar una estrategia regional y políticas portuarias armonizadas, servicios de cabotaje eficientes y mejoras en la facilitación del comercio.

“El multilateralismo no es una opción circunstancial, sino una necesidad histórica”, subrayó el jefe de la diplomacia panameña.
En ese sentido recordó el Congreso Anfictiónico convocado en 1826 en Panamá por el Libertador Simón Bolívar como uno de los primeros intentos de construir un sistema multilateral basado en solidaridad, la cooperación y la defensa de los intereses comunes.

“Dos siglos después, ese espíritu sigue plenamente vigente y encuentra eco en espacio como esta Conferencia, donde el diálogo se traduce en acción y la cooperación se orienta a resultados”, remarcó.

El ministro Martínez-Acha Vásquez planteó la cooperación Sur-Sur como una necesidad estratégica. “La cooperación Sur-Sur que promovemos debe estar anclada en el respeto al Estado de Derecho, la democracia, los derechos humanos y el derecho internacional”, destacó.

“Esta Décima Conferencia de Cooperación Internacional –concluyó- será recordada como un punto de inflexión, como el momento en el que el Caribe y el Medio Oriente decidieron profundizar su cooperación no solo con palabras sino con acciones concretas y resultados tangibles”.