“Podamos decir, sin miedo y sin permiso, que el Canal es panameño, el territorio es panameño, y el destino es panameño", afirmó este viernes el ministro de Relaciones Exteriores, Javier Martínez-Acha Váquez como orador de fondo en el desarrollo de los actos de homenaje a los mártires del 9 de enero de 1964.
Recalcó que lo del 9 de enero no fue una simple protesta estudiantil. “21 jóvenes panameños, a quienes se les rinde homenaje en esta llama eterna, cayeron en el empeño de lograr reivindicaciones soberanas para la Nación”, subrayó.
Esos mártires, con “dignidad”, llevaban, simbolizada en la bandera “el alma nacional” y le dijeron “al mundo que su soberanía no se negocia, se respeta”.
“Mientras haya un panameño que recuerde, Panamá siempre será libre”, dijo el canciller Martínez-Acha Vásquez, luego de repasar los sucesos de enero de 1964.
Momentos antes, el presidente José Raúl Mulino había depositado una ofrenda floral en el monumento de la llama eterna a los mártires del 9 de enero, en el Centro de Capacitación Ascanio Arosemena.
En ese contexto, el presidente Mulino recibió una placa de parte de miembros del Movimiento Nacional de Mártires de Enero de 1964, "como mérito imperecedero a la actitud asumida ante los embates temerarios e intervencionistas de un imperio que no cesa de atacar contra los recursos y la dignidad de las naciones del orbe".
En el homenaje a los mártires participaron sus familiares, ministros de Estado, el administrador del Canal, Ricaurte Vásquez, autoridades nacionales y miembros del cuerpo diplomático acreditado en Panamá.
A primera hora de la mañana, el ministro Martínez-Acha Vásquez, acompañado de sus viceministros Carlos A. Hoyos y Carlos Guevara Mann, participó en los actos conmemorativos de la gesta del 9 de enero, en al Jardín de Paz.
En representación del Gobierno Nacional, el ministro de Asuntos del Canal, José Ramón Icaza, fue el orador de fondo. Una guardia de honor del SPI rindió homenaje con una salva de 21 disparos.
En sus palabras ante el monumento de la llama eterna en honor a los mártires, el canciller Martínez-Acha Vásquez relató que estudiantes del Instituto Nacional, estaban frustrados ante el incumplimiento de lo acordado, un año antes, entre los presidentes Roberto F. Chiari y John F Kennedy para izar la bandera panameña junto a la de Estados Unidos en todos los sitios públicos de la antigua zona del Canal.
Al forzar el cumplimiento de lo acordado e izar la bandera donde funcionaba la Escuela Secundaria de Balboa, los institutores fueron repelidos con agresividad y atropellos físicos.
La bandera panameña fue objeto de agravios y desgarraduras, en un acto inaceptable que dio lugar a múltiples acciones de protestas en todo el país. Las autoridades zoneístas utilizaron armas de fuego y 21 panameños fueron ultimados.
El ministro Martínez-Acha Vásquez recordó que los esfuerzos diplomáticos de Panamá alcanzaron distintos organismos internacionales. Se sintió la solidaridad mundial, los presidentes Chiari y Lyndon B. Johnson se comunicaron y llegaron a la conclusión de que había que resolver la situación, destacó que en circunstancias en la que Panama había roto relaciones diplomáticas con Estados Unidos, por la agresión sufrida, ambos gobiernos decidieron, como medida necesaria y urgente, abrir un periodo de negociación para resolver las causas del conflicto entre las dos naciones.
Esa negociación tomó 13 años, dando lugar a los tratados Torrijos- Carter de 1977.
“El 9 de enero de 1964 señaló un camino de esperanza. Fueron jornadas de esplendor y de tragedia”, dijo el jefe de la diplomacia panameña.
“De esplendor –añadió- porque se fortaleció la identidad nacional de Panamá, se consolidó el espíritu de lucha por la integridad territorial y se fijaron objetivos claros de orgullo colectivo incluyendo el manejo de la vía interoceánica por parte de nuestro país, el cual ha sido técnicamente eficaz para la navegación mundial, con rigor profesional y alto sentido de la seguridad”.
“Los tratados se han cumplido sin complicaciones y Panamá ha demostrado al mundo que el sacrificio de los mártires no fue en vano, porque nunca los vamos a olvidar”, aseguró.
Al rendir un “homenaje eterno” a los mártires, subrayó: “Ellos no vieron los Tratados Torrijos–Carter, no vieron la reversión, no vieron la bandera ondear sola y plena sobre el Canal, pero ellos hicieron todo eso posible”.
El compromiso con las nuevas generaciones, concluyó el canciller Martínez-Acha Vásquez, es que el 9 de enero no sea solo una fecha. “Que sea un compromiso, un juramento, una promesa, porque mientras haya un panameño que recuerde, Panamá siempre será libre”, remarcó.