El secretario general de la Organización Marítima Internacional (OMI), el panameño Arsenio Domínguez, planteó que el sector marítimo de Panamá puede crecer mediante una estrategia energética que promueva el hidrógeno como combustible alternativo, modernizando los puertos y mejorando el registro de naves enfocado en la calidad de los buques -en el caso de los petroleros con una flota no mayor de 15 años de antigüedad-, y disminuyendo la burocracia para perfeccionar el servicio.
En una conferencia magistral  sobre las prioridades y temas de actualidad de la OMI, dictada en la sede del Ministerio de Relaciones Exteriores, en el Palacio Bolívar, Domínguez destacó que las acciones multilaterales son la clave para garantizar la seguridad del transporte marítimo, prevenir la contaminación marina y atmosférica, proteger a la gente de mar, promover mayor inclusión de la mujer en las carreras marítimas, cumplir con los requisitos de ciberseguridad y regular el uso de la inteligencia artificial en el sector.
Presentado ante un selecto auditorio por el viceministro de Asuntos Multilaterales y Cooperación, Carlos Guevara Mann, Domínguez, un arquitecto naval, se refirió a la más reciente reunión del Comité de Protección del Medio Marino, en la que los países acordaron un marco para limitar las emisiones del sector, fijar precios al carbono y permitir su intercambio, lo cual consideró un gran logro para la OMI, teniendo en cuenta la actual situación global.
La OMI, como organismo especializado de la Organización de las Naciones Unidas (ONU), demostró que el multilateralismo sigue vigente y es la forma en la que los Estados pueden llegar a conclusiones comunes, precisó el alto funcionario internacional. En la próxima reunión de octubre se afinará el proceso para la entrada en vigor en abril del 2027.
Domínguez, compartió sus conclusiones luego de su participación en el reciente debate abierto de alto nivel convocado por Panamá en el marco de su presidencia del Consejo de Seguridad de la ONU.
Delineó un panorama del país como centro logístico comercial y se refirió a la colaboración de Panamá con la OMI en el desarrollo de normas internacionales y medidas para hacer que la industria marítima sea más segura y sostenible.
Las prioridades de la OMI se centran en la protección de los marinos y la promoción de la seguridad marítima global, que incluye la lucha contra la piratería y las amenazas en zonas peligrosas, la descarbonización del sector, con el objetivo de adoptar medidas técnicas y económicas para reducir las emisiones de los buques hacia 2050.
El secretario general de la OMI, dijo que uno de los principales retos es la seguridad del transporte marítimo internacional y la gente del mar. Para ello, se mantiene el diálogo permanente con los países a fin de adoptar las mejores prácticas respeto a la navegación en áreas peligrosas, donde los buques y la tripulación deben enfrentar ataques, piratería y robos.
La libertad de navegación es un derecho internacional por lo que se debe garantizar la navegación de forma segura, indicó Domínguez, al tiempo que resaltó el papel vital del océano en la economía global, ya que más del 80% del comercio mundial se transporta por mar. Además, el océano es fuente de empleo y alimento para millones de personas, hogar de innumerables especies marinas y regulador del clima del planeta, mitigando los impactos del cambio climático.
Sobre la gente del mar, Domínguez explicó que, basado en los pilares de la OMI -seguridad, medio ambiente, formación y condiciones laborales- los convenios comparten el objetivo de mejorar continuamente la calidad del sector mediante el establecimiento de normas uniformes, velando por la gente del mar y promoviendo la igualdad de género en el sector.
La OMI la conforman 176 Estados miembros y se basa en 50 convenciones y protocolos.  Su labor apoya los Objetivos de Desarrollo Sostenible de la ONU y trabaja estrechamente con el Consejo de Seguridad del organismo mundial.