En reconocimiento a su trayectoria de 58 años en el Ministerio de Relaciones Exteriores, Elías Vargas Barrios, fue distinguido con la Orden General de División Omar Torrijos Herrera, en el grado de Gran Cruz, por parte del ministro de Relaciones Exteriores, Javier Martínez-Acha Vásquez, en nombre del presidente José Raúl Mulino.
En el acto protocolar, el ministro Martínez-Acha Vásquez destacó la entrega silenciosa, la lealtad institucional y la capacidad profesional de Vargas Barrios, a quien describió como “testigo de casi todos los tratados” y un hombre de consejo sereno, discreto y humano. Subrayó que su permanencia en la Cancillería, acompañando a 31 cancilleres, constituye un récord de servicio y un ejemplo de compromiso con Panamá.
El evento reunió a sus familiares y compañeros de trabajo, quienes siempre han estado a su lado, compartiendo con él los logros y desafíos de una vida dedicada al servicio público.
Visiblemente emocionado, Vargas Barrios agradeció a Dios y a su familia, al tiempo que recordó que llegó a la institución en 1968, sin imaginar que le dedicaría toda su vida profesional.
Relató que gran parte de su carrera transcurrió en el Departamento de Tratados Internacionales, donde sirvió más de cuatro décadas, y que le tocó participar en momentos históricos, como la ofensiva diplomática que llevó a la firma de los Tratados Torrijos-Carter y la reversión del Canal en 1999.
El homenajeado también evocó su trayectoria personal dentro de la Cancillería, desde sus inicios en el área administrativa hasta su consolidación como director del Departamento de Tratados Internacionales, cargo que aún ocupa.
Señaló que la Cancillería fue además el lugar donde conoció a su esposa, con quien comparte más de 53 años de matrimonio, dos hijos y dos nietos, constituidos en pilares fundamentales de su vida.
Con voz serena, Vargas Barrios expresó que este reconocimiento resume, no solo su esfuerzo personal, sino la memoria colectiva de la Cancillería y de la Nación.
“Han sido años de entrega, fortaleza y dedicación al servicio de Panamá”, aseguró, subrayando que cada etapa de su vida profesional estuvo guiada por la convicción de defender los intereses del país.
El acto cerró con un aplauso prolongado, reflejo del respeto y el cariño que sus compañeros y autoridades le profesan, al reconocer en él a un funcionario ejemplar que ha dedicado más de medio siglo a la diplomacia panameña.