España y Panamá suscribieron un amplio convenio de cooperación en materia de lucha contra la delincuencia en sus diversas manifestaciones que comprende, además, el intercambio de información y la prestación de colaboración en actividades operativas de investigación.

El convenio fue suscrito por el ministro de Asuntos Exteriores y de Cooperación, José Manuel García-Margallo, y el ministro de Relaciones Exteriores panameño, Fernando Núñez Fábrega, en una ceremonia en el Palacio de Viana, sede de la cancillería española.

Ambos cancilleres sostuvieron, antes del acto protocolar, una reunión privada en la que abordaron temas de la agenda bilateral.

Posteriormente, el ministro García-Margallo, ofreció un almuerzo de trabajo al canciller Núñez Fábrega, su delegación y miembros de la embajada de Panamá en Madrid.

En el almuerzo participaron, por la parte española, el Secretario de Estado de Cooperación para Iberoamérica, Jesús Gracia Aldaz; el director general para Iberoamérica, Pablo Gómez de Olea; el director general de Relaciones Económicas Internacionales, Fernando Eguidazu; el jefe del gabinete de la Cancillería, Juan José Buitrago; los asesores diplomáticosCarlos Ruiz y Emilio Ramos; y el segundo introductor de embajadores, Juan Sunyë.

Por la parte panameña asistieron la viceministra encargada de Relaciones Exteriores, Mayra I. Arosemena; el embajador de Panamá en Madrid, Roberto Eduardo Arango; la ministra consejera de la misma delegación, Mariana Suárez; el director general de Información Diplomática, Demetrio Olaciregui; y el subdirector general de Política Extertior, Fabián Jiménez.

“Las relaciones bilaterales merecen ser calificadas como las mejores”, dijo el canciller español, al agradecer al gobierno panameño por “tener el registro migratorio más abierto de América latina”.

Comentó, además, sobre la importancia que ha adquirido Panamá como plataforma de negocios para empresas europeas que se expanden hacia Latinoamérica y propuso organizar en Madrid un foro empresarial entre hombres de negocios de España y Panamá.

El canciller García-Margallo respaldó el interés de Panamá por contar con una sede regional de la Unión Europea.

En el diálogo entre ambos cancilleres y sus equipos de trabajo se abordaron los preparativos de Panamá para la realización de la Cumbre Iberoamericana en octubre próximo, en el espíritu de anfictionía que ha caracterizado al país desde que fue sede del congreso convocado en 1826 por el libertador Simón Bolívar.

“Hay que darle sustancia a las relaciones iberoamericanas”, señaló poco después el canciller Núñez Fábrega durante una visita a la agencia internacional de noticias EFE, donde fue recibido por su presidente, José Antonio Vera.

Más temprano el ministro Núñez Fábrega había brindado entrevistas a los diarios El Mundo y La Razón sobre el desarrollo económico de Panamá, su estabilidad política y su proyección regional y global, coordinadas por la embajadora especial de Panamá para Asuntos Económicos en Europa, Queenie Altamirano.

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