XVII REUNIÓN ORDINARIA DEL CONSEJO DE MINISTROS DE LA ASOCIACIÓN DE ESTADOS DEL CARIBE. Puerto España, Trinidad y Tobago 10 de febrero de 2012 En nombre y representación del Gobierno de la República de Panamá y de Su Excelencia Roberto Henríquez, Ministro de Relaciones Exteriores, quien por motivos ajenos a su voluntad, no pudo estar presente en ésta XVII Reunión Ordinaria del Consejo de Ministros de la Asociación de Estados del Caribe, me permito expresar el agradecimiento por la confianza depositada y el respaldo recibido por parte de nuestros hermanos de los Estados, Países y Territorios del Gran Caribe, para que la República de Panamá fuera electa como Presidencia del Consejo de Ministros de la AEC para el periodo 2012-2013. Panamá, en el ejercicio de esta Mesa Directiva, acepta con humildad y asume con gran responsabilidad este importante reto que los miembros de la AEC le encomiendan y se compromete a cumplir las metas y objetivos trazados a lo largo de este año. Para llevar adelante una fructífera gestión esperamos contar siempre con el invaluable apoyo de las delegaciones que nos acompañan en este esfuerzo. Nos complace reconocer el buen trabajo que realizó Trinidad y Tobago en su calidad de Presidencia del Consejo de Ministros, al igual de los grandes aportes de Cuba y Venezuela; como Vicepresidencias, y de Jamaica en su calidad de Relator para el periodo 2011-2012. El liderazgo, eficiencia y eficacia de sus esfuerzos e iniciativas, sin duda sentaron las bases para hacer más viable el camino de esta Presidencia que recién inicia, de manera que continuemos con esta incansable labor que nos permita delinear las acciones a seguir y los objetivos planteados. Así como muchos de nuestros Estados, Países y Territorios del Gran Caribe, atraviesan por profundas afectaciones y desigualdades con contradictorios efectos, producto de la crisis económica mundial, el cambio climático, la disminución de la seguridad y otros grandes retos globales, reconocemos que la Asociación de Estados del Caribe también atraviesa por una compleja coyuntura que demanda significativas transformaciones. En esa línea de acción, Panamá se plantea el desafío de formular una nueva visión apegada al fiel respeto de la normativa establecida en el Convenio Constitutivo de la Asociación y sus Acuerdos e instrumentos complementarios; tomando en consideración las recomendaciones esbozadas por nuestros hermanos integrantes de esta Asociación, en ampliar y hacer más efectiva el ámbito de las actividades de la AEC. Los hechos acontecidos y debidamente identificados que han debilitado la gestión de la Asociación, conllevan a valorar los factores objetivos y subjetivos que favorecen o dificultan el cumplimiento de nuestras metas y aspiraciones que son los que, a la larga, definen y determinan la sostenibilidad futura de la región. Desde esta perspectiva, compartimos las mismas preocupaciones que las Presidencias anteriores y mantendremos el firme propósito de establecer los consensos para el debido ejercicio de las funciones del nuevo Secretario General, en un escenario estructural claro, que le permita establecer operaciones ajustadas