Panamá participó en la Segunda Conferencia Internacional de la Declaración Política sobre el fortalecimiento de la Protección de los Civiles frente a las Consecuencias Humanitarias derivadas del Uso de Armas Explosivas en Zonas Pobladas (EWIPA), celebrada este miércoles y jueves  en San José, Costa Rica.
Durante la conferencia, que reunió a representantes de Estados, incluyendo funcionarios civiles y militares, organizaciones internacionales y regionales, sociedad civil y academia, la delegación panameña tomó nota del seguimiento que los Estados partes de la declaración política dieron a los objetivos de seguimiento al impulso generado en Oslo en el 2024 a fin de profundizar la colaboración internacional hacia la efectiva implementación y universalización de la Declaración EWIPA.
Es declaración fue formalmente adoptada por 83 Estados en una conferencia de alto nivel en Dublín, Irlanda, en noviembre del 2022, e integrada actualmente por 90 Estados con la adhesión de Honduras, Tailandia y Lesotho
Panamá acoge con interés los debates y experiencias de otros países que muestran adelantos en la universalización de este tema, en la búsqueda de promover un liderazgo político y principalmente operativo que proteja a civiles y reduzca el daño causado por el uso de armas explosivas (municiones en racimo y las minas antipersonales) en zonas pobladas, infraestructura crítica y el medio ambiente.
Aspira también a que prevalezca la observancia del derecho internacional vigente, particularmente el derecho internacional humanitario y el derecho internacional de los derechos humanos, así como las resoluciones del Consejo de Seguridad de las Naciones Unidas sobre la protección de los civiles en los conflictos armados.
Previo a la conferencia se realizó el Foro de Protección organizado por la Red Internacional sobre Armas Explosivas (INEW), la Red de Seguridad Humana para América Latina y el Caribe (SEHLAC) y la Fundación para la Paz y la Democracia (FUNPADEM).
 En zonas pobladas, alrededor del 90% de las víctimas de ataques con armas explosivas son civiles, según datos recopilados por organizaciones como Action on Armed Violence (AOAV) y el Human Rights Watch.
Ese tema es motivo de preocupación internacional desde la Declaración de San Petersburgo de 1868, la cual señala que el progreso de la civilización debe contribuir a aliviar en lo posible las calamidades de la guerra.
En el Pacto para el Futuro, aprobado en septiembre del 2024, los Estados miembros de las Naciones Unidas renovaron su compromiso de reforzar los instrumentos disponibles para afrontar los conflictos armados, permitiendo el acceso humanitario, protegiendo al personal humanitario y al personal del organismo mundial, poniendo fin a la impunidad en casos de violaciones del derecho internacional y controlando las transferencias internacionales de armas convencionales.