El Ministerio de Relaciones Exteriores fue sede de un taller de capacitación sobre el desempeño económico de Panamá en el contexto global, impartido por Juan José Barrios, economista del Banco Interamericano de Desarrollo (BID), como parte del proceso de acercamiento y preparación de Panamá hacia la adopción de estándares y buenas prácticas internacionales.

En la apertura del encuentro, el viceministro de Asuntos Multilaterales y Cooperación, Carlos Guevara Mann, destacó que el fortalecimiento del posicionamiento internacional del país y su incorporación a espacios estratégicos de cooperación y estándares globales constituye una prioridad del presidente José Raúl Mulino.

Señaló que, en seguimiento a esa directriz, el Gobierno Nacional formalizó su interés de ingresar a la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económicos (OCDE e impulsa, desde la Cancillería y en coordinación con el Ministerio de Economía y Finanzas (MEF) y otras instituciones, un proceso de formación técnica para robustecer capacidades institucionales, con el acompañamiento del BID y otros socios de cooperación.

Por su parte, Gloria Lugo, representante del BID en Panamá, reiteró el compromiso de esa entidad de apoyar al país en ese proceso, resaltando que la adhesión a la OCDE es un esfuerzo clave para fortalecer la institucionalidad, la transparencia y la competitividad del país.

Subrayó, además, la importancia del rol del MEF en la conducción de políticas públicas que consoliden la sostenibilidad y credibilidad del país, y señaló que la agenda de reformas debe alinearse con las prioridades nacionales, con enfoque en resultados tangibles para la ciudadanía.

Durante su exposición, Barrios presentó un análisis de la coyuntura económica de Panamá y sus desafíos a mediano plazo, destacando el notable desempeño de crecimiento de las últimas décadas, aunque con señales de desaceleración gradual por quinquenios y una alta concentración sectorial.

Abordó también los retos fiscales actuales, explicando que, si bien se observan avances en la gestión y recuperación de ingresos, persisten presiones vinculadas al servicio de la deuda y a la necesidad de seguir fortaleciendo la sostenibilidad fiscal.

El economista del BID resaltó la importancia de revitalizar la atracción de inversión extranjera directa de tipo Greenfield, por su efecto multiplicador en crecimiento y productividad, y subrayó que el camino de reformas compatible con los estándares OCDE puede contribuir a crear un entorno más transparente y predecible para nuevas inversiones.
Destacó la relevancia estratégica del Canal de Panamá como activo que impulsa la economía y la inversión del país, particularmente en un contexto donde se requiere equilibrio entre consolidación fiscal e inversión en desarrollo.

Abordó, también, dimensiones sociales que inciden en la sostenibilidad de las reformas, señalando desafíos asociados a desigualdad, pobreza multidimensional y brechas territoriales, así como oportunidades de mejora en indicadores de gobernanza, efectividad gubernamental, calidad regulatoria, estado de derecho y control de la corrupción, ámbitos estrechamente relacionados con estándares internacionales y buenas prácticas.