Panamá, junto con Bélgica, Tailandia y la Oficina de las Naciones Unidas contra la Droga y el Delito (UNODC), organizó un evento paralelo, en el marco de la Semana de Alto Nivel de la Asamblea General de la ONU, sobre la lucha contra el crimen organizado mediante la cooperación internacional y la innovación.

En ese evento participaron el ministro de Relaciones Exteriores, Javier Martínez-Acha; el primer ministro de Bélgica, Bart de Wever; y la directora ejecutiva de UNODC, Ghada Fathi Waly.

En el desarrollo de la reunión se abordaron los desafíos cambiantes del crimen organizado transnacional y la necesidad de respuestas más contundentes y coordinadas. Se tomó en cuenta que las redes criminales se dedican a una amplia gama de actividades ilegales, como el tráfico de drogas, la trata de personas, el blanqueo de capitales, la extorsión, el tráfico de armas y el fraude, entre otras, e incluso tienen interconexiones con el terrorismo.

El canciller Martínez-Acha Vásquez reiteró la determinación de Panamá en respaldar esa lucha y destacó el papel estratégico de la Oficina Regional de la UNODC para Centroamérica y el Caribe (ROPAN), con sede en el país, como pilar para fortalecer la cooperación multilateral en la región.

El jefe de la diplomacia panameña destacó que, por su posición geográfica, Panamá desempeña un papel estratégico como administrador del Canal y como sede de la ROPAN en la intersección del comercio mundial y la cooperación regional.

Añadió que el Gobierno de Panamá ha emprendido importantes reformas para fortalecer los controles aduaneros y portuarios, reforzar la coordinación interinstitucional y fomentar las alianzas público-privadas e internacionales para combatir el tráfico ilícito, el contrabando de armas, el blanqueo de capitales y los flujos financieros conexos.

En ese sentido, Panamá ha fomentado la cooperación Sur-Sur, el intercambio de información y la colaboración judicial en la lucha colectiva contra la delincuencia organizada.