La canciller Erika Mouynes cumplió con una nutrida agenda de trabajo durante la 76° Asamblea General de las Naciones Unidas, a la que asistió como parte de la comitiva encabezada por el presidente Laurentino Cortizo Cohen e incluyó reuniones multilaterales y bilaterales para posicionar la participación de Panamá en temas de necesaria atención mundial, como el cambio climático, la protección de la naturaleza, el desarrollo sostenible, las políticas de inclusión y equidad de género, y la respuesta responsable al creciente fenómeno de la emigración irregular a lo largo del continente.

Sobre ese tema en particular, destacado por el mandatario Cortizo en su discurso durante la plenaria de la asamblea mundial, la ministra panameña se entrevistó con Anthony Blinken, secretario de Estado de los Estados Unidos -destino principal de los emigrantes irregulares que atraviesan nuestras fronteras- y con la subsecretaria de Seguridad Civil , Democracia y Derechos Humanos, Uzra Zeya.

La canciller acompañó al presidente Cortizo Cohen en una reunión con Marisol Argueta, miembro del Comité Ejecutivo y directora principal para América Latina del Foro Económico Mundial, con quien resaltaron la importancia de impulsar una recuperación económica inclusiva y sostenible.

También integró a la delegación oficial que recibió David Malpass, presidente del Banco Mundial, donde se conversó sobre la elaboración e implementación de los programas de desarrollo y protección social del país y la asignación de fondos para enfrentar la pandemia.

La jefa de la diplomacia panameña impulsó asimismo la conformación de la Alianza para el fortalecimiento de la Institucionalidad Democrática entre Panamá, Costa Rica y República Dominicana, que ratificaron los presidentes de estos tres países, aprovechando su presencia en Nueva York.

Según se acordó, los cancilleres de la Alianza, junto con socios estratégicos como las Naciones Unidas, la Unión Europea y los Estados Unidos, estructurarán soluciones concretas, integrales y sostenibles para afrontar la alarmante situación en Haití, en un marco de respeto a la dignidad y los derechos humanos.

En el ámbito multilateral, Panamá reforzó los lazos de amistad con la comunidad iberoamericana, durante un desayuno de trabajo con representantes de la Secretaría General Iberoamericana (SEGIB), además de otra reunión con los cancilleres del Sistema de Integración Centroamericana (SICA).

“La necesidad de cooperación multilateral nunca ha sido más necesaria y, en esta difícil coyuntura, Panamá se enorgullece de liderar la búsqueda de soluciones regionales colegiadas”, destacó después, la canciller.

En representación de Panamá, la ministra de Relaciones Exteriores se reunió con representantes de países clave de distintos bloques geopolíticos, como Singapur, Italia, Noruega y Emiratos Árabes Unidos, para fortalecer lineas de política exterior común, afianzando relaciones diplomáticas con múltiples socios estratégicos, en el entorno de la reunión anual de Grupo de Gobernanza Global (3G), que conforma una treintena de países de pequeño y mediano tamaño, y la troika del G-20.

Durante una cita regional con los países nórdicos, la ministra Mouynes analizó temas de trascendencia como la inevitable transición energética, proyecto sobre el que recordó que “hay que actuar con una perspectiva globa para detener el calentamiento del planeta”.

Como parte de su plan de trabajo, la canciller Mouynes logró reunir por primera vez a los representantes de los únicos tres países carbono negativo del mundo, Panamá, Surinam y Bután, con quienes acordó el lanzamiento de una alianza que se presentará en la próxima Cumbre COP26, a celebrarse en Glasgow (Reino Unido), como una hoja de ruta para que otras naciones puedan alcanzar la misma meta.

La ministra también se reunió con el secretario de Crecimiento Económico, Energía y Ambiente de los Estados Unidos, Jos