El Ministerio de Relaciones Exteriores, la Sociedad Bolivariana de Panamá y la Organización de los Estados Americanos (OEA) celebraron este martes una sesión sobre “El Congreso Anfictiónico de Panamá y el desarrollo del Sistema Interamericano”, que congregó en el Salón Bolívar, a autoridades nacionales, miembros de la OEA, integrantes del Cuerpo Diplomático y representantes de los sectores intelectuales y la sociedad civil.
La actividad forma parte de la agenda del 108 periodo de sesiones del Comité Jurídico Interamericano (CJI) de la OEA reunido esta semana en Panamá, en el marco del bicentenario del Congreso Anfictiónico de 1826.
En la mesa redonda, moderada por la jurista panameña Martha Luna Véliz, miembro del CJI, participaron Carlos Guevara Mann, presidente de la Sociedad Bolivariana de Panamá y viceministro de Asuntos Multilaterales y Cooperación; Albert R. Ramdin, secretario general de la OEA; y Jean-Michel Arrighi, secretario de Asuntos Jurídicos de la OEA.
El viceministro Guevara Mann enfatizó que en el Congreso Anfictiónico de Panamá se enunciaron principios que luego se institucionalizarían en el Sistema Interamericano, tales como la igualdad soberana de los Estados, la defensa colectiva y la solución pacífica de controversias, este último, uno de los legados más valiosos del congreso.
El viceministro Guevara Mann explicó la evolución del multilateralismo en el continente a partir del histórico congreso, cuyo espíritu se mantuvo vigente a lo largo del siglo XIX y contribuyó a dar forma al Panamericanismo.
Esta tradición surge a finales de la centuria y condujo a la creación de la Oficina Panamericana (1890), la Unión Panamericana (1910) y, finalmente, la OEA (1948), “una de las organizaciones regionales más antiguas y abarcadoras del mundo”.
Hoy, junto a la concertación política, la OEA mantiene en su agenda asuntos de vital relevancia como la promoción del desarrollo, la justicia y la seguridad hemisférica; la lucha contra la pobreza; la salvaguardia de los derechos humanos; y el afianzamiento de la democracia.
Sobre el futuro de la concertación hemisférica, propuso una estrategia pragmática: avanzar buscando “mínimos comunes denominadores” tales como la atención de desastres naturales y los desafíos del cambio climático, así como la superación del hambre y la desnutrición, entre otros. “La región puede encontrar espacios de cooperación sin abandonar valores y principios, enfocándose en puntos comunes para sostener el diálogo y la coordinación regional”, consideró el viceministro Guevara Mann.
El secretario general de la OEA, Albert Ramdin, puntualizó en la importancia de promover la Carta de la organización, y de fortalecer las conexiones históricas y la enorme diversidad cultural entre los países miembros, a fin de construir una agenda común compartida y aportar aspectos valiosos al multilateralismo: la democracia, la seguridad, los derechos humanos y el desarrollo.
Además, consideró esencial la confianza sincera entre los líderes con visión de futuro. “Simón Bolívar soñó con una América unida y ese debe ser el punto de referencia para la integración, la solidaridad y la cooperación”, indicó.
El secretario de Asuntos Jurídicos de la OEA, Jean Michel Arrighi, cerró el conversatorio con una reflexión sobre la importancia histórica y jurídica del Sistema Interamericano, subrayando que su gran valor ha sido haber construido, desde el siglo XIX, un espacio institucional basado en la igualdad jurídica de los Estados, la no intervención, la solución pacífica de controversias y el desarrollo progresivo del derecho internacional.
También resaltó que el Sistema Interamericano ha sido pionero en varias áreas, en especial en la defensa de la democracia y, particularmente, en las misiones de observación electoral. Afirmó que los Estados americanos han logrado resolver sus conflictos interestatales, incluyendo disputas fronterizas, mediante mecanismos pacíficos de resolución de controversias.
Durante la mesa redonda se resaltó el papel de Panamá dentro de la historia jurídica interamericana. Se ponderó, en particular, la Conferencia Especializada Interamericana de Derecho Internacional Privado de 1975, clave para el desarrollo de normas que impactan directamente la vida cotidiana de las personas: contratos internacionales, adopciones, pensiones alimenticias, transferencias de procedimientos, entre otros.
Los panelistas coincidieron en señalar la repercusión del Congreso Anfictiónico de Panamá en el desarrollo del Sistema Interamericano y la labor de la Organización de los Estados Americanos como un espacio singular: un foro donde los Estados pueden sentarse “de igual a igual”, y que ha logrado construir un patrimonio jurídico interamericano relevante, pionero y útil para la región.