“La ciencia, la tecnología y la innovación abierta son herramientas clave para reducir brechas sociales, fortalecer la cooperación regional y promover un desarrollo más equitativo”, afirmó este lunes el ministro de Relaciones Exteriores encargado, Carlos A. Hoyos, durante el acto de apertura del Proyecto Política Centroamericana para la Ciencia, Tecnología e Innovación Abierta (CTI).

“Esta es una cita sobresaliente para reflexionar, construir consensos y avanzar hacia una ciencia más abierta, inclusiva y con impacto real en nuestras sociedades”, añadió el canciller encargado Hoyos en la apertura de un simposio sobre CTI abierta e inclusiva.

En su intervención, el ministro dijo que la región atraviesa un contexto global marcado por transformaciones profundas y aceleradas, en el que “el cambio climático, las brechas sociales y digitales, los desafíos sanitarios y la seguridad alimentaria nos interpelan de manera urgente”, por lo que recalcó que “la ciencia, la tecnología y la innovación deben consolidarse como pilares estratégicos para la toma de decisiones informadas y la construcción de soluciones efectivas y duraderas”.

Destacó que la producción de conocimiento “no puede seguir siendo un proceso cerrado ni limitado a ciertos sectores”, sino que debe concebirse desde una perspectiva abierta, colaborativa e inclusiva, que promueva el intercambio entre disciplinas, instituciones, países y comunidades.
“El conocimiento se fortalece cuando se comparte, cuando circular libremente y cuando integra la diversidad de saberes y experiencias”, enfatizó el ministro encargado Hoyos.

Asimismo, resaltó la importancia de la diplomacia científica como herramienta estratégica para tender puentes entre el conocimiento y la política pública, así como entre la investigación y la acción.

“A través de la cooperación regional y el multilateralismo, podemos compartir buenas prácticas, impulsar agendas comunes y generar alianzas estratégicas que potencien el impacto social de la CTI”, señaló, al tiempo que subrayó que “la ciencia abierta debe ser un instrumento para disminuir las desigualdades, ampliar las oportunidades y fortalecer la cohesión social”.

Por su parte, el secretario nacional de Ciencia, Tecnología e Innovación (SENACYT) y presidente ejecutivo de Ciudad del Saber, Eduardo Ortega-Barría, indicó que este proyecto busca “democratizar el conocimiento y convertir la ciencia abierta en una herramienta efectiva para reducir brechas sociales, fortalecer los ecosistemas de innovación y generar soluciones con impacto tangible en la vida de las personas”. Añadió que la articulación regional permitirá “consolidar capacidades, compartir experiencias y avanzar hacia una gobernanza más integrada de la CTI”.

La embajadora de Canadá en Panamá, Patricia Atkinson, destacó la importancia de fortalecer la cooperación internacional en CTI, al tiempo que reafirmó el compromiso de su país con iniciativas que promuevan una ciencia más abierta, inclusiva y orientada al bienestar social.

“Ese tipo de proyectos contribuye a construir sociedades más equitativas, resilientes e innovadoras”, sostuvo la embajadora Atkinson.

El proyecto, liderado por SENACYT Panamá y financiado por el Centro Internacional de Investigaciones para el Desarrollo (IDRC) de Canadá, involucra a los países miembros del Sistema de la Integración Centroamericana (SICA) y a República Dominicana, con el objetivo de fortalecer los sistemas regionales de ciencia, tecnología e innovación mediante el desarrollo de políticas públicas inclusivas, mecanismos de medición de impacto social y herramientas de cooperación orientadas al desarrollo sostenible.

En el evento también estuvieron presentes el presidente ejecutivo de Ciudad del Saber, Jorge Arosemena Román; representantes del Sistema de la Integración Centroamericana (SICA), del Ministerio de Economía y Finanzas, autoridades gubernamentales, académicos, sector privado y organismos regionales, consolidando un espacio de diálogo, cooperación y construcción conjunta.