Panamá, 29 de junio (2021). La canciller de Panamá cumplió hoy con la agenda de su segundo día de trabajo en Bruselas, donde se reunió con el presidente de la Comisión de Asuntos Exteriores del Parlamento Europeo, David McAllister, para tratar asuntos de relevancia global tras la pandemia.

Entre otros temas, la ministra panameña recalcó el papel de Panamá como interlocutor natural ante los países de la Unión Europea, por su trayectoria de consenso y su reconocida estabilidad social.

En su encuentro, ambas autoridades coincidieron en el valor estratégico que tiene América Latina para Europa, y la relevancia de la Unión Europea para nuestra región, como modelo de desarrollo desde la integración.

El comisionado McAllister entendió que, tras la pandemia, América Latina, con un 8,5% de la población mundial, y una quinta parte de los decesos por el nuevo coronavirus, requiere una atención especial.

Según la tesis de la ministra Mouynes, la intensificación de la cooperación birregional debe ser la puerta de salida para esta crisis que está afectando en su mayoría a las mujeres, los jóvenes y a los grupos minoritarios del espectro socioeconómico informal y las etnias autóctonas.

La iniciativa europea para consolidar un fondo de ayuda para los países de renta media, entre los que se considera a Panamá, se incluyó en la conversación.

Mouynes y McAllister analizaron también la situación política del área, con Venezuela y Nicaragua como puntos de especial preocupación, con la mira en los procesos de diálogo y acercamiento como referente común.

La jornada se completó con la reunión con el CEO de Eurochambers, Ben Butters, que manifestó su interés por visitar Panamá con inversores europeos, tan pronto como sea permitido viajar en grupo, en condiciones de seguridad.

Durante este encuentro, la canciller Mouynes se refirió a las ventajas comparativas que ofrece Panamá en la región, con uno de los “hub” logísticos más modernos del área y una incomparable conectividad, además de la legislación que favorece la instalación de empresas de manufactura y multinacionales, junto con las de desarrollo farmacéutico y agricultura.

La cámara europea representa a