En el marco de la Presidencia Pro tempore de la Conferencia Regional de Migración (CRM), se realizó una reunión de alto nivel para el fortalecimiento de capacidades nacionales de atención a la niñez migrante, presidida por el Vicecanciller Luis Miguel Hincapié y Pablo Ceriani, consultor especialista de Unicef en este tema. La reunión contó con la participación de autoridades de Cancillería, Ministerio de Gobierno, Ministerio de Seguridad, Ministerio de Desarrollo Social así como de la Secretaría Nacional de Niñez, Adolescencia y Familia, y la Oficina Nacional para la Atención de Refugiados.

La migración, en general, y la de niños, niñas y adolescentes, en particular, es un proceso dinámico que ha experimentado transformaciones importantes en los últimos años en cuanto a causas, vías, países de tránsito y destino, por lo que se hace imperativo que los países adopten marcos de actuación que les permitan atender oportunamente la situación, especialmente de las personas en situación de mayor vulnerabilidad de manera oportuna.

En la apertura de la reunión, el Vicecanciller  manifestó que  Panamá en el marco de la Presidencia de la CRM logró posicionar un diálogo político e integral en la región, encaminado a impulsar la aplicación de políticas para el desarrollo de una gobernanza responsable desde el ámbito de la migración, promoviendo y fortaleciendo de esta manera el diálogo y cooperación internacional. Como país de tránsito, afirmó “hemos visibilizado la importancia de la protección de los derechos de la niñez migrante y el interés de alinear los ODS con las políticas públicas en el entorno de la migración”.

Pablo Ceriani,  por su parte quién fue Vicepresidente del Comité de Naciones Unidas para la Protección de los Derechos de Trabajadores Migrantes y sus Familias hasta 2017, partió de reconocer los esfuerzos que el gobierno panameño desarrolla para atender a la población de niñez y adolescencia migrante. “Existe un compromiso del Estado panameño para impulsar los protocolos para formalizar el trabajo que se realiza desde diferentes instituciones”, indicó. En ese sentido, la adopción de protocolos fortalece el trabajo, da orden y coherencia y permite establecer objetivos. Es un salto cualitativo importante para abordar una situación compleja.

Hincapié y Ceriani coincidieron en que poner en marcha protocolos y procedimientos fortalece la institucionalidad, facilita la capacitación del recurso humano de las instituciones, establece mecanismos comunes de recolección de información para, a su vez, conocer mejor la realidad y poder tomar decision